Concepción del Uruguay: golpeado brutalmente por la policía

Jorge López denunció ante la Justicia a efectivos de la Policía de Entre Ríos, que este lunes 25 de mayo lo lastimaron severamente por registrar con su celular una persecución en Concepción del Uruguay.

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Este martes, familiares y vecinos de López realizaron una movilización frente a la Jefatura para pedir que se frenen los abusos policiales. La semana previa se denunciaron otros casos.

Por Américo Schvartzman y Jorge Rubén Díaz.

El lunes 25 de mayo, entre las 8 y 8.30, en calle 16 del Oeste, entre Sarmiento y Alberdi de Concepción del Uruguay, Jorge López -un trabajador uruguayense de 48 años- se encontraba realizando un trabajo de soldadura de rejas en el hogar de su hermano Oscar, cuando interrumpió su tarea para filmar la persecución policial de dos jóvenes mujeres y su resistencia a subir a un patrullero. Pero el registro de Jorge se detuvo cuando la persecución viró hacia él: escuchó que gritaban “es ése” y luego un efectivo le tiró gas pimienta en los ojos. Intentó escapar pero lo siguieron al interior de la casa y a él y su hermano los sacaron brutalmente a golpes y les dispararon con balas de goma.

Su calvario no hacía más que comenzar. Los uniformados se lo llevaron. Este martes por la mañana, cuando Jorge aun estaba convaleciente, su esposa Angelia Alzogaray realizó la denuncia en los Tribunales de la Justicia de la provincia, ante el fiscal Mario Schreiner y el defensor oficial Nicolás Gazali. Pero también difundió el grave episodio en las redes sociales. Familiares, conocidos y vecinos uruguayenses -sensibilizados tras la información que circuló- se movilizaron por la tarde frente a la Jefatura Departamental de la Policía de Entre Ríos para recriminar el accionar policial con la consigna “Basta de abusos policiales”.

Gas pimienta y balas de goma

En el medio de la protesta, este martes a la tarde frente al edificio de la Jefatura Departamental, Angélica Alzogaray -la esposa de López- contó cómo fueron los sucesos.

“Él estaba de visita en la casa del hermano y escucharon ruidos afuera, como cualquier vecino salieron a mirar porque había una persecución policial. Iban persiguiendo dos chicas que decían que supuestamente tenían pedidos de captura de Gualeguaychú. Mi marido se puso a filmar cómo les pegaban, pero no era por la Policía sino más que nada cómo las chicas rompían el patrullero a patadas, golpes, no se dejaban subir al patrullero. Hasta que llegó un uniformado y le echó gas pimienta en los ojos para que dejara de filmar. Él se metió para adentro, pero porque no veía nada, y atrás de él se metieron todos los policías a buscarlo, y le entraron a dar y a dar. Tiene 14 balas de goma en todo el cuerpo”, contó.

Pruebas falsas

Alzogaray denunció además que los policías “plantaron pruebas, hay gente que vio cuando vino la Policía y puso un cuchillo en el piso, volvieron más tarde y sacaron fotos, pero porque el cuchillo lo habían puesto ellos, no porque lo habían encontrado”. Esa información fue publicada por medios de comunicación locales que, como hacen habitualmente, difunden sin modificaciones la versión textual de la Policía.

“En el diario figuró que tenían armas blancas y en ningún momento las tuvieron. Algunos periodistas ensucian a la gente y después no limpian su buen nombre, porque Pablo Bianchi en su nota subió un montón de cosas que no son, pero nunca salen a pedir disculpas, a decir ‘me equivoqué’ o ‘me dieron mal la información’. Acá hay mucha gente, vecinos, muchos que conozco, que vinieron porque subí las fotos al facebook publicando lo que había pasado. Y mucha gente se sumó a la página ‘Basta de inseguridad´ para apoyarnos”.

Un hermano de López se dirigió personalmente al diario La Calle, que también había publicado la versión oficial, y contó allí cómo fueron los hechos: “Un patrullero seguía a dos jovencitas; cuando mi hermano ve, se pone a filmar. Uno de los policías le dice ‘Filmá cómo me pega y me está rompiendo el patrullero’ a lo que él le responde: ‘Sí, te filmo, hace bien tu trabajo y así va a salir’. En eso aparece un policía en moto, se cae y sin razón aparente se enoja y le tira gas pimienta en los ojos a mi hermano. Mi otro hermano reacciona en forma verbal y entran a la casa. Los policías ingresan, los sacan a golpes y los llevan detenidos. Muchos vecinos les decían que no los golpearan más. Un joven indignado se metió a defender verbalmente a mis hermanos y también fue detenido”.

“¿Encargados de cuidarnos o enemigos?”

“Siempre estamos reclamando justicia, pero ¿qué pasa cuando las personas que están encargadas de cuidarnos, se convierten en nuestros enemigos?”, se preguntaba Angélica Alzogaray en las líneas que escribió para denunciar lo sucedido.

“Tengo un profundo dolor en el alma porque tengo que decir ‘basta al abuso policial’. ¿Hasta cuándo van a ser dueños y señores de decir y hacer lo que se les canta solo por llevar un uniforme? Esto le hicieron hoy a mi marido, el personal a cargo del operativo pertenece a la Comisaria Segunda”.

Denuncia ante la Justicia

Alzogaray relató que a su esposo lo llevaron detenido a la Jefatura Departamental y de allí a la Comisaría Primera. “Anoche -por la noche del lunes 25 de mayo- lo llevaron al Hospital porque no podía respirar, le hicieron estudios, una tomografía, a las 10 de la mañana de hoy (martes 26) le dieron el alta y lo trajeron a declarar; lo liberaron a las 18”.

Contó también que hicieron la denuncia en presencia del fiscal Mario José Schreiner y del defensor oficial Nicolás José Gazali. “Nos dijeron que mañana volviéramos a ratificar la denuncia, que él la haga. Se constató todo con el médico. Están las fotos y el video que es lo más importante”.

La gravedad del episodio tiene dos aspectos centrales para Jorge López: por un lado las secuelas físicas, porque estaba esperando una prótesis para la columna: “Le pegaron tanto que ahora habrá que hacerle un estudio de nuevo para ver cómo le quedó la columna. Tiene una fractura intercostal, desprendimiento de retina con derrame en los ojos”, contó su preocupada esposa. Pero además teme por las consecuencias laborales: Jorge trabaja en seguridad privada y no puede tener antecedentes policiales.

“Tuve miedo de que me mataran”

Jorge López contó: “La verdad, tuve miedo de que me mataran, porque me ahogaba en mi propia sangre y me seguían pegando. Sentí mucha impotencia y terror.

Sobre la denuncia, Jorge expresó: “Seguiremos hasta las últimas consecuencias, porque no quiero que a nadie le pase lo que me pasó a mí. Me golpearon tanto que pensé que me mataban, jamás en mi vida sentí y viví la muerte tan de cerca. Pensé que era una pesadilla.”

No obstante, también señaló: “Quiero aclarar que no es toda la Policía en su conjunto. Son un puñado de asesinos que ensucian a toda la Policía. Yo creo que los mismos compañeros deben denunciar a sus colegas que no cumplen con sus funciones. El policía debe ser nuestro amigo y cuidarnos, no como pasó en mi caso, y varios más que últimamente han ocurrido en Concepción”.

“Lamentablemente, a partir de hoy le tengo mucha desconfianza a la Policía. Ojalá la Justicia me ayude a volver a confiar nuevamente en ella y no solamente los echen de la fuerza, sino que también vayan presos por el daño, físico, moral y psicológico que causaron. Que terminen en la cárcel como los delincuentes que son”.

Otros casos

La semana anterior, otra persona denunció ante la Justicia un caso de abuso policial. Se trata de Javier Ortigoza, quien dejó constancia ante la Fiscalía de que cuando se dirigía a un kiosco cercano a su domicilio, fue interceptado por policías que sin ningún motivo lo atacaron a golpes y lo persiguieron, ingresando incluso a su casa. Lo narró de este modo: “A dos cuadras de mi casa, me encuentran tres personas, me robaron mis documentos, me golpearon y temí que me hagan algo más grave que un par de golpes, así que cuando pude sacármelos de encima a los tres, corrí perseguido por uno de ellos, logré llegar a mi casa, desperté a mi familia y conté lo que pasaba. Lo más sorprendente es que estas tres personas eran de la Policía de la provincia, quisieron entrar a mi casa, forcejearon conmigo y con mi vieja para llevarme detenido…”. Ortigoza, además, denunció que uno de los policías lo amenazó al enterarse de que había presentado la denuncia.

Fuente: Análisis – Foto: El Miércoles Digital

ACTUALIZACIÓN: QUÉ DICE LA POLICÍA

El comisario inspector Marcos Antoniow informó que desde la Policía de Concepción del Uruguay “se está colaborando en todas las medidas y elementos de prueba que solicitó la Justicia”. Según informó al sitio Análisis, “se está trabajando en forma objetiva y con buena predisposición para que se lleve adelante la investigación y la Justicia pueda aclarar la intervención del personal policial y también de la persona que realizó la denuncia” por apremios ilegales. El hecho se produjo cuando la esposa del detenido Jorge López denunció ante la Justicia que agentes policiales habrían agredido a su marido.

antoniow comisarioSegún informó el comisario, los hechos se produjeron a raíz de “un llamado de un vecino de un terreno baldío, quien dijo que había un grupo de gente que estaban haciendo ruidos en el lugar. Ante esto, el móvil de la Comisaría Segunda se acercó al lugar y vio que había dos mujeres que comenzaron a insultarlos. Finalmente fueron apresadas las dos menores y un hombre, ya que el resto de las personas salió corriendo del lugar”.

“Una de las menores lanzó improperios contra el personal policial y también dio datos filiatorios que no eran veraces, por lo que se intentó llevarla a la Comisaría para su correcta identificación y entregarla a sus padres. Sin embargo, cuando era subida al móvil policial empezó a patear los vidrios y rompió una ventanilla. Mientras tanto, la otra joven y el hombre detenido salieron corriendo, pero fueron apresados a los pocos metros. En el momento en que estaban siendo reducidos para ser trasladados a la sede policial y hacer las actuaciones correspondientes, llegó un grupo de vecinos que no tenían nada que ver con el procedimiento inicial, y comenzaron a tirarles piedras a los agentes, por lo que terminaron cinco policías lesionados. Dos con heridas leves y tres que tuvieron que ser suturados en la cabeza”, narró Antoniow.

“Dos hombres que habían arrojado piedras intentaron escaparse, pero fueron apresados y trasladados a Jefatura de Policía. Una de estas personas es López, quien denunció que fueron vulnerados sus derechos y que fue víctima de apremios. La esposa de este hombre se presentó y la misma Jefatura le tomó la enuncia garantizándole su derecho constitucional. Eso fue informado a la Fiscalía de turno y al médico de policía. Los tres hombres aprendidos fueron alojados en la Alcaidía y las dos menores, que eran oriundas de Gualeguaychú, fueron entregadas a sus familiares”.

“El señor López fue trasladado al hospital y atendido. Se le hicieron una serie de estudios y se determinó que no poseía lesiones más allá de las propias que fueron producto de la resistencia a la detención policial”, aseguró el comisario.

Asimismo, añadió: “Los hombres quedaron detenidos y se les abrió una causa por resistencia a la autoridad, daños a bienes del estado (de los móviles) y agresiones contra el personal policial”.

Más adelante explicó que “toda esta información se adjuntó a la causa que fue elevada a la Justicia para que sea investigada la situación. El jefe de la Jefatura Departamental, comisario mayor Sergio Olivera, se puso a disposición de los familiares y también de la Justicia para entregar todos los elementos de prueba que sean requeridos, como son las filmaciones y los informes del personal actuante”.

“Se está colaborando con la fiscal que entiende la causa, Melisa Ríos, para aportarle todo el material que solicitó para que sea evaluado”, reconoció y luego añadió que “se labraron las actuaciones administrativas correspondiente para dejar bien en claro la participación del personal policial como así también si ver qué pasó si es que existió algún exceso por parte de los agentes”, finalizó.

Fuente: Análisis – Foto: El Miércoles Digital

(La Nota digital)