“La siembra directa convirtió los campos en asfalto”

Lo aseguró Daniel Bolinaga, intendente de Arrecifes. El temporal que hace varios días azota el país está dejando ciudades y campos “bajo el agua”, en especial en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Ante esta situación, son muchos los que comenzaron a buscar las verdaderas causas del desastre, más allá de intentar paliar las consecuencias inmediatas. Entre la falta de obras públicas, el crecimiento de los countries y la construcción de canales clandestinos, ya es fuerte otra hipótesis: los desmontes y la siembra directa.

Soja campo

En ese sentido, Daniel Bolinaga, intendente de Arrecifes -uno de los lugares más afectados por las lluvias-, fue directo: “La siembra directa convirtió los campos en asfalto”. En diálogo con el programa Guetap, de radio Vorterix, el jefe comunal indicó: “Lamentablemente estamos aguas abajo del río Arrecifes, recibimos el agua de Salto, y también de Pergamino. (…) Son varios los causales (de la inundación)… la siembra directa convirtió los campos en asfalto”.

En tanto, recordó que están viviendo una situación “parecida a abril del 95″, a la que calificó como “tremenda”, y confirmó la presencia de 230 evacuados en distintos puntos de la ciudad, no sólo provenientes de zonas ribereñas sino también de “viviendas que existen desde la fundación de la Ciudad”.

Siembra soja y cosecharás inundados

El día martes 29 de abril de 2003, me tocó estar en la ciudad de Santa Fe, completamente inundada por una crecida inusual del río Salado. Más 150.000 personas perdieron sus hogares y pertenencias. El problema se llama soja. Sí, en el último tiempo los elevados rindes y valores de la soja han hecho que se cultive soja en donde se pueda. Todos o la mayoría de los propietarios y arrendatarios de campos se dedican al cultivo de la soja, es más, hoy resulta económicamente rentable para los productores desmontar bosques en Chaco y Santiago del Estero para sembrar soja.

Lo que ocurre es que el cultivo de la soja no retiene el agua en el campo sino que la deja correr. Cuando llueve el agua simplemente se desliza por el campo y pasa a engrosar el caudal de los ríos y ocurren inundaciones como esta última. Antes de la soja en los campos estaba el monte y el monte lograba retener el agua en la copa de los árboles, entre las raíces de los árboles y entre todas las plantas que forman el monte; también el monte permite que el agua penetre más en el suelo evitando las escorrentías. Es decir el monte es como una gran esponja que retiene el agua en el campo evitando que ésta corra a los ríos y ponga en peligro a las ciudades y a la gente.

Habrán escuchado en la radio o televisión que cuando se refieren a esta inundación hablan de que esta es la más grande de la historia, eso es totalmente cierto así como que en la provincia de Santiago del Estero jamás en la historia hubo tanta soja sembrada en el campo. Hago hincapié en la provincia de Santiago del Estero ya que es allí donde nace el río Salado que esta vez fue quien desbordó.

Quiero decir con todo esto que las inundaciones son parte del costo en la producción de soja y creo que los que se benefician con dicha producción son quienes deberían abordar ese costo y no la gente, tampoco el gobierno que gasta lo que pagamos en impuestos. Ese costo es propio de la soja, entonces que los sojeros manden colchones y hagan lo que corresponda para evitar inundaciones de estas características. No quiero con esto atacar a nadie, sólo expresar mi opinión. Agradeceré que divulguen esto.

Saludos cordiales,

Biólogo Francisco Marraro

Fuente: Fundación Proteger – Radio Vorterix

(La Nota digital)

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