Columna de opinión: Rubén Pagliotto

Proemio: cuando a uno lo invade la bronca, lo mejor- como decían las abuelas de antes- es aspirar hondo y exhalar despacio, contar hasta cien, cerrar los ojos y tratar de encontrar el camino menos complejo para poder llegar a destino, lo menos dañado posible. Dejarse ganar por la bronca –como la que tengo-es nocivo para la salud y riesgoso para las propias actividades laborales e institucionales que a diario debo cumplir.- En mi caso, experimento por estas horas aciagas, la llamada bronca republicana o, en palabras del lúcido jurista Alfredo Orgaz, soy presa de un profundo cansancio moral.

 

La conspiración de los mediocres

Por Rubén Pagliotto (*)

Bronca 1

La sabia y progresista decisión de los convencionales Entrerrianos del 2008 de crear en el ámbito del Ministerio Público Fiscal una Fiscalía Anticorrupción, fue canallesca e inexcusablemente traicionada por quienes tuvieron a su cargo la redacción y sanción de la nueva ley de Ministerio Público: ignoraron olímpicamente, con impía irresponsabilidad funcional, incluir –conforme la clara e inequívoca manda constitucional del Art. 208º- la Fiscalía especializada en pesquisar delitos contra la administración pública provincial.

Acaso, el mayor responsable de este verdadero acto de desaparición forzada del nonato organismo anticorrupción incluido en la nueva Constitución Provincial sea, por sus conocimientos especiales (tema tantas veces mencionado en las clases del posgrado en derecho penal de la UNL que él coordina y que sus jóvenes discípulos repiten hasta el empalagamiento haciendo gala de una erudición jurídica extraordinaria) el mismísimo Procurador General de la Provincia de Entre Ríos, Dr. Jorge A. L. García.- No se trató de un simple olvido, ni mucho menos.- Fue una deliberada y miserable maniobra de paupérrima factura intelectual y mucha maledicencia política, con un único y claro objetivo: hacerse los distraídos-como siempre- ante hechos de corrupción que son denunciados por ciudadanos valientes o periodistas cojonudos y severos.

El máximo responsable del Ministerio Público Fiscal de la Provincia, actúa más como un operador de la política de impunidad que como un garante de su persecución y castigo. Recordemos, por si acaso, que es su obligación funcional ineludible, dada su altísima investidura, investigar todos los delitos. TODOS!!!! Sin importar, desde ya y aunque parezca una verdad de Perogrullo, él o los autores de los actos criminales y si éstos detentan escaso, mediano o mucho poder.- En algunos delitos de corrupción estatal, apenas y a lo sumo, el titular del MPF se monta en pomposos anuncios y promesas de llegar hasta las últimas consecuencias, haciéndole caer a los funcionarios venales todo el peso de la ley. Es, todo eso, apenas un remanido cliché, degradado y berreta, cargado de adjetivos arrugados como dijera alguna vez el gran Alejo Carpentier, refiriéndose a las palabras que se degradan y envilecen, hasta desgastarse, cuando son utilizadas para llenar espacios de discursos vacíos y mentirosos (léase relato).

Bronca 2

El lamentable y oprobioso antecedente que ha dejado el rechazo del pliego para Juez Civil, Comercial y Laboral de la ciudad de La Paz del distinguido colega Diego Rodríguez, por parte de la Comisión de Acuerdos del Senado Provincial, no tiene parangón en la historia institucional de esta provincia.-El haber castigado salvajemente a un dignísimo y respetable abogado aspirante a Juez, por el solo hecho de haber ejercido regular y legalmente acciones y procedimientos que habilitan nuestra legislación y Constituciones Nacional y Provincial (y por supuesto, los Pactos y Tratados Internacionales) es, en el mejor de los casos, un claro y repudiable acto de abuso y desviación de poder. Incompatible, absolutamente, con el Estado Constitucional de Derecho y con el sistema Republicano de Gobierno.

Estimo, sin exagerar un ápice, que ni la dictadura militar se hubiera animado a tanto desatino y guarangada institucional con tanta indisimulada grosería y rusticidad, que cuesta creer que quienes llevaron adelante semejante atropello, fueran senadores elegidos por el voto popular.

Ni siquiera se cuidaron de no dar tanto asco.- Ninguno de esos mediocres y autoritarios legisladores tiene condiciones morales ni intelectuales como para discutir de frente y con argumentos serios, la desmañada y destemplada resolución por la que se rechazó con tanta discrecionalidad e impunidad el acuerdo senatorial al Dr. Rodríguez.- Seguramente algunos cachivaches de la politiquería local que viven de prestado de la corruptela estatal, habrán mentado el ignominioso rechazo, actitud que por lo demás, habla mucho peor de quienes le pusieron su firma pusilánime que de aquel o aquellos que idearon semejante esperpento jurídico.

Concretamente y para que el lector entienda y me acompañe en la indignación que experimento, se trató de un rechazo al pliego de un profesional del derecho y aspirante a magistrado, que ha honrado su profesión con la desinteresada lucha por cuestiones medioambientales que, por supuesto, tienen vinculación directa e inescindible con el derecho humano a la vida y su calidad.

Y que tuvo la “osadía” junto a otros colegas y actores sociales de sesenta distintos espacios (fuimos bastante en aquella oportunidad), de mentar y patrocinar una Acción de Inconstitucionalidad de la Ley 10.352 (votada a libro cerrado por la Cámara Alta) que autorizaba a tomar un descabellado y tramposo crédito con la República Popular China por la friolera de 430 millones de dólares para la construcción de dos acueductos en el Norte Entrerriano. Recuerdo, para quienes lo olvidaron o nunca supieron, que el sugestivo y misterioso crédito, se regiría por la legislación China, prorrogando jurisdicción en la Gran Bretaña, de suscitarse conflictos durante su ejecución), como también que las empresas que construirían los mismos, proveerían los materiales y equipamientos y aportarían los recursos humanos necesarios, serían, empresas del país mandarín.-Semejante endeudamiento, que comprometería por varios años a la Provincia, sin tener a priori informes serios y reales de impacto ambiental, factibilidad económica financiera y técnica, entre otros.

Pero lo peor de esta triste saga, es el mensaje clarito que deja para todos los postulantes al servicio de justicia: abogada/o que no comulgue con la ideas del gobierno (máxime si se atreve a criticarlo públicamente) está condenado a ser excluido, sin necesidad de fundamento o motivación alguna, de aspirar a la magistratura.

Bronca 3

Más que bronca, fue una inmensa desilusión la que me invadió cuando el gobernador electo Gustavo Bordet, dio a conocer los integrantes de su futuro gabinete.-Pensé que la conformación del mismo, tendría más que ver con la conducta y hombría de bien que caracterizo a su padre, Elvio Bordet.- Pero me equivoqué, y muy feo.

Imagino entonces, que si habiendo perdido Daniel Scioli la presidencia de la nación y el soñador entrerriano su pase a un Ministerio Nacional, de igual manera le digito el 80% del gabinete, cómo hubiera sido entonces si otro hubiera sido el resultado. Seguramente, Bordet apenas hubiera podido nombrar su secretario privado.- Es evidente que el electo gobernador no es un hombre de fuerte personalidad ni de férreas convicciones.- Todo indica que será, en el mejor de los casos, un rehén por voluntad propia, de Urribarri.- Además su gabinete luce bastante poco: un arrepentido express como el ex candidato a gobernador por UNA Adrián Fuertes. Un cajero mayorista como Ballay.- Un pibe de inconclusa carrera universitaria como Mauro Urribarri, más conocido por sus vínculos non sanctos que por acciones positivas. En la cartera de salud un alter ego de José Allende, emblemático masomenista (más o menos soldado de todos los que han ocupado el sillón de Urquiza en los últimos 25 años, Sergio Montiel incluido) y experto en no encontrar explicaciones creíbles a su meteórico y geométrico crecimiento patrimonial.

Lamentablemente, para él y todos los entrerrianos, Bordet se ha perdido la oportunidad única , histórica e irrepetible, de dar vuelta la página de la historia e inaugurar un gobierno de nuevo cúneo, que privilegie la calidad institucional, la salud republicana, la capacidad de gestión y la posibilidad de sentar las bases para una provincia pensada para los próximos treinta años vista.- Le pasó como a Scioli. En lugar de ser más Daniel que nunca, se travistió en Cristina. Y Bordet, a juzgar por los primeros pasos dados, ya pinta más Urribarri que él mismo.- Esperemos, por respeto a más de 1.000.000 de ciudadanos, que no se embarque en sueños tan costosos como los de su antecesor y que en ese sueño, no lo acompañen los tripulantes del tren fantasma que el pato supo conseguir.

Epílogos de las broncas

Las tres broncas, son tres indignaciones fuertes, aunque por distintos motivos. Pero todas tienen una raíz común: la falta absoluta de compromiso republicano, de agallas, de libertad para tomar decisiones de acuerdo a los dictados de la conciencia que, es en definitiva, el juez insobornable de todos los mortales.

Bueno sería que todos aquellos que ya han dado muestras más que suficientes de no haber estado a la altura de las circunstancias, hagan un aporte esencial a la patria y den un paso al costado, dejando lugar a gente nueva, con buenas e innovadoras ideas, que tengan la honradez y la decencia como valores innegociables, con capacidad de sentir vergüenza y pudor y que les duela el dolor ajeno como si ellos mismos fueran los culpables.- Quizás eso, nada revolucionario, es lo que reclama la hora actual.- Debemos darle organicidad a la bronca y convertirla en activa participación ciudadana.- Esperemos que la inmensa mayoría de los entrerrianos nos embarquemos en este derrotero, quizá duro, escarpado y largo, pero que rendirá sus frutos más temprano que tarde.- Allí, quizás, esté el germen de una nueva y gloriosa nación.- De un país distinto, con ciudadanos libres, convencidos y decididos a desterrar para siempre la conspiración de los mediocres.

(*) Presidente de la Sección Paraná del Colegio de Abogados de Entre Ríos. Docente Universitario. Ex Fiscal de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de Entre Ríos. Integrante de la Asociación Anticorrupción y de Abogados de la República Argentina (ARA).

(La Nota digital)