Quienes viven en barrio 200 Viviendas padecen el mismo problema: el agua tiene color amarillo y «olor a cloaca», según indicaron vecinos. Las muestras del municipio plantean que «es apta para consumo».

Por su parte, Paula González, manifestó que «el agua no se puede tomar, tiene olor, algo sucede. No nos dan ni información ni solución. Yo compro agua, tengo dispenser porque sino no puedo tomar. El municipio da todo como solucionado, como que no pasa nada. Todas las nuevas propuestas y los cambios que hace el intendente superaron todas las expectativas, pero el tema del agua y salud es vergonzoso».














