“Todavía le tienen miedo”

“Urribarri ya no conduce el partido, aunque muchos no se animen a decirlo porque todavía le tienen miedo”, dijo el ex intendente de Paraná José Carlos Halle.

José Carlos Halle fue tajante. “Si esto se llega a amplificar, van a salir a pegarme y hacer operaciones, pero esta es la verdad”, advirtió el ex intendente de Paraná, luego de hacer la sentencia polémica: “(Sergio) Urribarri ya no conduce el partido, no nos conduce”, insistió y marcó: “Esto es así aunque muchos no se animen a decirlo porque todavía le tienen miedo”. Halle dijo en este sentido que el ex gobernador vive algo similar a lo que atravesó Jorge Busti. “Les pasa a todos, con características distintas, pero son procesos normales”, acotó. Así lo sostuvo el ex jefe comunal de Paraná, pese a que Urribarri haya quedado en segundo lugar de la conducción partidaria y varios ministros respondan a él. “La conducción es algo fáctico, hay que ejercerla, más allá de poder designar los cargos más importantes”, señaló. También se refirió a la renovación del partido y diferenció al peronismo del kirchnerismo. “Estaba prohibido hablar de inflación y pobreza, parecía un partido stalinista”, disparó.

En declaraciones al programa Nunca digas Nunca (Canal 6 Gigared), el dirigente peronista de Paraná, José Carlos Halle, disparó contra Sergio Urribarri y la conducción de poder que hizo el kirchnerismo en la provincia y el país. “He sido de los que ha destacado la incorporación de amplios sectores juveniles, pero la actividad política, con propuestas y contrapropuestas la estamos volviendo a ver recién ahora, con una Legislatura más pareja, con fundamentos”, manifestó y agregó: “Es tan necesario escuchar y ser escuchado, es necesario estar dispuesto a cambiar, porque ese juego nos viene bien. Le podemos encontrar una vuelta a la política, el peronismo es como una ancha avenida con diferentes matices y colores”.

En cuanto a la capacidad de autocrítica del peronismo local, Halle consideró: “Todavía le tienen miedo Urribarri, porque no se logra admitir en términos explícitos e implícitos que no es más la conducción política. Pese a haber quedado Urribarri como número dos en el partido, el poder es una cuestión fáctica. Se puede designar el cargo más importante, pero la conducción política es de hecho, de facto, se ejerce y, en este sentido, hay una ausencia de conducción política. Urribarri no conduce a la mayoría de los peronistas. Algunos nos animamos a decirlo y otros no. Lo que se vive es una especie de limbo, porque estamos en trasferencia que se irá dando de a poco”.

“No nos conduce Urribarri”, insistió luego y advirtió: “Si esto se llega a amplificar, van a salir a pegarme y hacer operaciones, pero esta es la verdad. Nosotros tenemos que lograr decirlo y hacerlo con todas las letras, especialmente el peronismo de Paraná. No te olvides que acá, él definió lo que quería. Replicó un modelo como el de Cristina (Kirchner), que era el modelo de la negación de la política. Así pareció un partido stalinista. Pero nunca fue así el peronismo, porque es una amplia gama de colores. Acá lo que hay que habilitar es a pensar distinto y a decir las cosas que no se animan a decir”.

En el mismo sentido, Halle instó a “permitirse pensar, discutir y disputar”. “Él no tiene la conducción, y lo que más le debe molestar es ir perdiendo el poder del peronismo en Entre Ríos”, subrayó y señaló que es un proceso parecido al que vivió Jorge Busti. “Todos tienen características distintas, pero son procesos normales”, acotó.

Nueva generación

“Ser joven no te habilita a pensar cosas nuevas. Conozco muchos jóvenes que actúan con una concepción de política vieja, que no estuvieron en ámbitos de discusión, de todo lo que implica la actividad política. Claro que no le voy a pedir a mi hijo que haga lo que yo hice cuando era joven, él hará su experiencia. Creo que la renovación tiene que ver un poco con los jóvenes, pero no necesariamente con ellos. Porque hay jóvenes viejos y viejos jóvenes”.

También dijo que “hay un proceso de mirada de lo que pasó antes del modo de conducción kirchnerista, que parecía un partido stalinista”. “Tenemos que poder mirar lo que nos pasó. Si perdimos, eso nos habilita a pensar. Creo que si ganó otro partido y algo habrán hecho para ganar”, apuntó y en la misma línea sostuvo: “No te olvides que la palabra inflación, la palabra pobreza estaban prohibidas. No se podía decir nada porque el enemigo era (Maurizio) Macri. Bueno, en algún momento tenemos que parar con eso. Los peronistas tenemos que habilitarnos a decirnos las cosas por su nombre. Pecado es robar, mentir, hacer trampa, pero pensar distinto y diferente, caminar con otros con una mirada distinta no es un pecado. Podemos discutir entre nosotros, tenemos que tolerarnos en la diferencia. Con el kirchnerismo no podíamos decir nada porque había que aguantarlo a (Guillermo) Moreno que era un patriota. Me parece que si no podemos salir de esta fase, no salimos más”, sentenció. Instó además a “hablar y discutir sin agredirnos”. “Discutíme, decime que estoy equivocado -invitó-, pero sin agredirnos”.

Blanca Osuna, el peronismo, Urribarri y Bordet

Se refirió a la ex intendenta de Paraná, Blanca Osuna. “No creo que se haya terminado la actividad política para ella”, dijo, en referencia a su nula actividad pública. “De Blanca he sido crítico de su gestión, pero no de ella. Incluso, a Urribarri le insistí en que ponerla a Blanca como intendenta no funcionaría porque la gente no la quería. Creo que en términos políticos no hay nadie muerto, aunque en estos 100 días no se la vio”, manifestó.

Luego habló del peronismo entrerriano y señaló: “Urribarri es un hombre que en su concepto de conducción política, Paraná le preocupa especialmente. Y ahí trata de buscar lo que ellos denominan equilibrios. Después está la visión del gobernador Gustavo Bordet -a quien respeto y estimo mucho-, que entendió que debía hacer un achique de ministerios. Entonces no me ofrecieron nada. Pero yo no necesito ningún cargo para hacer política. Perdí las elecciones en diciembre de 2011 y a los 2 años estaba con 50 y pico de imagen positiva. No se necesita un cargo para hacer política. En lo que pueda voy a ayudar a Bordet. Creo que él tenía que ser el candidato a presidente del partido. Lo que no es justo es que los peronistas paranaenses nos enteráramos por una foto en El Diario que el candidato iba a ser Bordet. Eso me pareció una actuación”.

“Urribarri es el presidente de la Cámara de Diputados y apadrinó a Bordet. Busti fue presidente de la Cámara de Diputados, Urribarri gobernador, mientras hubo conflictos como el del campo y luego fuimos juntos en la elección de 2009. Yo creo que no hay que alentar divisiones. Creo que Bordet trabaja con Urribarri por los intereses de la provincia. Va en esa lógica la relación”, acotó.

En cuanto a cómo se configura esa relación en el contexto actual de desfinanciamiento de la provincia, Halle aseveró: “Lo que decía Urribarri que había que poner la vara tan alta, no era tan alta. Había que pagar los sueldos y no había dinero para eso. Es decir que aquello que nosotros siempre discutíamos y criticábamos a Urribarri que había que pelear por los fondos de la provincia, nos contestaba que éramos federalistas de discurso y que él era federalista de recursos. Buenos, evidentemente no era así porque los recursos no estaban. Y la provincia pastoril que pasó a ser agrícola ganadera se cayó en una semana. Asumió Bordet y no supo cómo pagar los sueldos. Bordet tiene que navegar en este mar tormentoso con una cantidad de protagonistas importantes entre los que está Urribarri. Creo que en este contexto le está yendo bien, del mejor modo”.

Fondos buitre

“Hemos recuperado la capacidad de opinar y pensar. Después que cada uno diga lo que se puede en un marco de respeto y responsabilidad. Me parece que estos diversos colores de opiniones de legisladores no son malos, sino buenos. El oficialismo no necesitaba a los diputados. Lo escuchaba a Julio Solanas y pensaba que estaba bien porque hay que convivir, lo que no quiere decir que (Pedro) Guastavino y (Sigrid) Kunath tienen que pensar igual. La política tiene eso y no tenemos que asustarnos. Si hubo que votar en ese marco, esa es la política y hay que aceptarlo en la medida de que sea transparente”, argumentó.

“Peor es lo otro, cuando se viene de una ley y después no se puede tocar ni una coma. Creo que la autonomía, la libertad y pluralidad tienen que estar. El problema es que Julio (Solanas) piense que Pemo es malo”

(La Nota digital)