LAS BARBAS EN REMOJO. «El partido hoy no cumple su rol porque fue elegido a dedo y no es reconocido. El partido es el primer lugar que tiene que abrirse, lo que no queremos y los compañeros militantes tampoco es que por cuestiones que no entendemos a personas que antes costaba desunirlas hoy cuesta unirlas, lo que tienen que hacer esas personas que han ocupado cargos importantes es entender que los militantes están esperando que los dirigentes se pongan de acuerdo y dejen de lado las diferencias».

El intendente de Concepción del Uruguay, José Lauritto analizó por qué perdió el PJ en la provincia y explicó cómo revertir la situación:

“Uno de los errores centrales fue que nos fuimos cerrando y no abriendo y el peronismo a lo largo de su historia ha demostrado que fue coherente con sus convicciones e ideas. Creímos que perdiendo amplitud, no escuchando al otro, íbamos a ganar y fue lo contrario”.

“La búsqueda de la mayoría se hace siendo coherentes con los principios pero también con la aprobación de la gente porque esto se arregla con votos, no diciendo soy más peronista que vos”.

“No sé si vamos a poder lograr unidad porque hay diferencias importantes y mucha discusión”.

“El peronismo tiene un gobernador que debe ser el conductor natural, hay que tener discusiones internas de las que deben participar todos los peronistas, también los que se fueron. Por eso yo donde haya un peronista que quiera conversar de la reconstrucción del peronismo voy a estar, aunque a otro le caiga mal”.

“Hay un nivel de discusión interna y no creo que se dé una gran unidad en 2017. Tenemos un gobernador que debe ser respetado en su función de conducción pero tenemos que dar la discusión interna y también tenemos que dedicaros rápidamente a los lugares donde no somos gobierno”.

“El partido hoy no cumple su rol porque fue elegido a dedo y no es reconocido. El partido es el primer lugar que tiene que abrirse, lo que no queremos y los compañeros militantes tampoco es que por cuestiones que no entendemos a personas que antes costaba desunirlas hoy cuesta unirlas, lo que tienen que hacer esas personas que han ocupado cargos importantes es entender que los militantes están esperando que los dirigentes se pongan de acuerdo y dejen de lado las diferencias”.

“La gente reclama que nos hagamos cargo de nuestros errores. El 2017 no será fácil porque la gente nos cuestiona los errores, nos cuestiona la vergüenza de gente corrupta que enoja a la gente. Lo primero que tenemos que hacer es poner la cara con tranquilidad. Tenemos que trabajar. La gente hoy está reclamando interés por decir la verdad y compromiso con el que más necesita. Es cuestión de reunirse y saber que 2017 no será fácil”.

“La peor trampa es decir que un lugar se merece algo, porque el dirigente que anteponga un candidato por un afán hacia su localidad comete un error, nosotros tenemos que saber que hemos sabido construir mayorías y aceptación de la gente, hoy tenemos niveles de cuestionamiento que tenemos que superar”.

“Si hoy se nos ocurre dividir costas entre Paraná y Uruguay, si yo no voy a hablar con Bahl, Solanas, Halle si no voy a hablar porque soy del Uruguay y están en el Paraná soy un estúpido”.

“La derrota en Paraná es producto de una estrategia equivocada, lo que está claro es que un dirigente que conduce a veces ha acertado y otras equivocado, fue un error abroquelarse en un grupo chico que nos explicaba qué era el peronismo y el resto teníamos que escuchar y nada más cuando en realidad había que construir mayorías, ese fue el principal error”.

“Perdimos el contacto con la gente porque había un grupo mínimo que decidía quién era peronista y quién no y quién entraba por qué puerta. Se hizo de un lugar de decir que ‘yo soy el que conduzco’ y no me refiero en particular a Sergio Urribarri, que era el conductor, sino a los compañeros que no entendieron que al lado tenían otros compañeros y excluyeron porque se creían más peronistas que otros”.

“Algunos compañeros manejaron demasiado dinero en su presupuesto para después ofrecer al gobernador menos de 1% en las encuestas. Los errores están ahí”.

“Los dirigentes que podían ser útiles tenían un alto nivel de aprobación con la gente, que eran muchos, de golpe sintieron que había un grupo muy chico que les explicaba por donde pasaba el peronismo”.

“No hay que caer en otra trampa: ninguno de esos compañeros tiene que ser excluido, tenemos que sacarnos los cargos de encima, ser horizontales y entender que perdemos una elección por los dirigentes”.

“No sé si va a decidir el gobernador si hay internas o no pero él tiene que decidir cuáles van a ser las reglas del juego, no es complicado. Hay que buscar el modo más sencillo de llegar a la gente, la gente está enojada con algunos dirigentes y hay que aceptarlo pero el diálogo es posible. La gente es cuestionadora y está enojada”.

“Para las candidaturas el primer paso lo dará el gobernador que es el conductor del peronismo, y él trazará las reglas y las primeras líneas. Estamos ante un problema más importante que elegir candidato, tenemos que ver cómo actuar en conjunto donde somos gobierno y cómo actuar donde no lo somos”.

“Creo en los compañeros que son críticos, que son los que son orgánicos y si pertenecen a una agrupación no se van porque se enojan pero que son críticos. Hay compañeros que no quisieron dar la discusión interna, no buscamos ampliar el arco de alianzas, porque el peronismo siempre fue frentista y fue al revés nos abroquelamos en algo identitario muy fuerte, perdimos amplitud, no buscamos mayorías sino niveles de confrontación y la gente respondió con confrontación”.

“Acá hay diferencias con Scelzi y Bisogni y hay grupos políticos diferentes y yo no los conduzco a todos. A pesar de eso, fuimos capaces de hacer un importante acto el 17 de octubre con todas las agrupaciones unidas y, si bien hubo una invitación formal, fueron porque querían ir”.

“Acá hay diferencias y grupos políticos diferentes pero estuvimos todos en el acto. Acá no es complicado unir al peronismo, a pesar de las diferencias que tenemos”.

Jorge Busti es peronista, fue tres veces gobernador, dos veces intendente y levantó las banderas de Perón y Evita, no lo veo en otro lugar que en el justicialismo, cada uno tiene que tener la humildad para entender cuál es su lugar. Lo mejor que le puede pasar al peronismo es que se reconstruya”.

“Todos cometemos errores y nos ha faltado la capacidad de diálogo. El gran valor de Busti cuando fue gobernador en el período 2003-2007 fue que reunirse con los gremios era imposible. El gran valor de Busti fue dar la mesa de diálogo con las tensiones propias de esas reuniones pero su capacidad fue no perderla a pesar de las diferencias”.

“Hay diferencias y tensiones pero no se puede perder el diálogo y se perdió, se establecieron distancias y tenemos que darnos cuenta de los problemas que nos trae y trajo esto”.

“Lo veo a Busti y a todos adentro. Si eso no se puede lograr, no estamos en condiciones de regalar dirigentes peronistas, tenemos que trabajar con la gente y superar las dificultades”.

“El primer paso para reconstruir es aceptar errores, sentarnos en una mesa y que las banderas que nos unen sean las de Perón y Evita, sino ya no tengo respuestas”.

(La Nota digital)

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