Ciudadanos de a pie

R. B. L.

La vorágine cotidiana no da respiro. Múltiples acontecimientos acaecidos en nuestra sociedad se dan a una velocidad muy rápida y con una sucesión muy apretada en el tiempo. Esto produce en la ciudadanía un impacto tal que nos impide dimensionar los hechos en su real magnitud. Hace solo siete días que fuimos a las urnas. Sin posturas sectoriales ni sesgos de intereses políticos partidarios, comparto algunas reflexiones acerca de lo que nos dejó el acto eleccionario a nivel local.

OFICIALISMO + 1.500

El exitismo de la victoria contrasta con un concepto expresado en forma subliminal por la ciudadanía; “no se le está firmando un cheque en blanco” y muchos votantes expresaron “si no hacen las cosas bien, no renovaremos el voto de confianza”. En el oficialismo local se observa una multiplicidad de anuncios de obras (que indicaría propensión para gestionar), lo que no va acompañado de la concreción efectiva de las mismas (que indicaría dificultad para ejecutar). Se les otorgó un crédito de respaldo, el tiempo pasa y no se avizoran concreciones efectivas, hay que empezar a concretar lo iniciado para no caer en el camino intrincado del descreimiento. Un dato más, la victoria se celebró incluyendo un pasacalle haciendo alusión al pensamiento releccionista en 2019. Con todos los problemas por solucionar en el corto plazo y con amplios sectores de población vulnerable tratando de llegar tan solo a fin de mes, sería conveniente abocarse actualmente a la tarea para la cual fueron elegidos.

OPOSICIÓN – RECALCULANDO

Ya había pasado en la derrota anterior y se repite con los recientes resultados adversos. Mirando de afuera, parece que nadie se hace cargo, que la culpa es externa y que no se realiza autocrítica. Si bien es un problema de un partido, nos impacta colateralmente a la sociedad toda. Es necesario contar una oposición fuerte, con presencia firme en el HCD, no para poner palos en la rueda, sino para observar y defender los intereses del conjunto (en especial de los más débiles). Es malo no tener un equilibrio en el poder, no desde la fuerza, sino desde las ideas, en el delicado escenario de la institucionalidad democrática local.

CONVIVENCIA EN LAS DIFERENCIAS

A solo 48 horas de terminadas las elecciones, los máximos referentes políticos locales (Intendente y Senador) se cruzaron en torno al tema de la obra pública local. Sería utópico pedir que se junten para tomar unos mates o comer un asado. Pero necesitamos imperiosamente que se reúnan en torno a una agenda en común que contemple los proyectos que deben ser impulsados entre todas las fuerzas políticas. Quedan dos años de mandato y es imprescindible buscar canales de diálogo y cooperación. A los paceños no nos interesan sus peleas. Parece que no se entendió el mensaje expresado por el pueblo. Parece que la dirigencia va detrás de los movimientos y pensamientos de las bases, tratando de acomodarse en forma tardía, a los signos de los tiempos y el sentir ciudadano. Es necesario trabajar en proyectos comunes, hay que sumar y buscar consensos, respetando la diversidad y mirando al otro como adversario y no como el enemigo. Los “ciudadanos de a pie” acompañamos. Cada uno desde su lugar; en su trabajo, pagando sus impuestos, involucrándose en las instituciones intermedias, poniendo el hombro y sobre todo renovando todos los días, la esperanza de un futuro mejor para el conjunto. Solo le pedimos algo, no nos subestimen.

faro LA PAZ
La Paz – Entre Ríos

(La Nota digital)

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