Demián Martínez Naya es Presidente de PRO diversidad.

J. Duré

¿Cuál es tu punto de vista por el cual te proclamás a favor de la ley del aborto legal, seguro y gratuito?

Antes que nada hay que aclarar que nadie está a favor del aborto. No se trata de aborto si o aborto no. Es entender que es una realidad por la cual mueren miles de mujeres por año solo en Argentina.

Es una cuestión de salud pública para que ninguna mujer más muera en la clandestinidad.

¿Qué cambiará en Argentina a raíz de la aprobación? Como referente del gobierno en curso, ¿cuál es tu postura para que aquellos que ponen la religión en medio de esta discusión?

Como mencioné anteriormente, el Estado va a estar presente para garantizar las condiciones necesarias para que ninguna mujer se someta a situaciones que pongan en riesgo su vida. Además, la ley contempla (y esto muchas veces se omite maliciosamente para desinformar) que haya educación sexual y anticonceptivos.

De aprobarse la ley lo más importante es que cientos de mujeres dejarán de morir. Las mujeres serán dueñas de sus cuerpos y sus decisiones. Podremos decir: dimos un primer paso para garantizar la equidad.

Sobre los que meten la religión, no están en donde están para anteponer sus creencias (que son respetables más allá de que coincida o no). Estamos para legislar y ejecutar políticas públicas que aporten al bien común de todos los argentinos.

¿Qué sucederá el próximo 8 de agosto? ¿Se hará historia en Argentina?

La historia ya se está escribiendo. Por primera vez en democracia, tenemos un presidente que impulsa y pone este tema en agenda, más allá de su postura personal. Esa es su convicción, gobernar por el bien común de todos los argentinos.

En cuanto a qué sucederá el 8 de agosto, no tengo dudas que se aprobará la ley. Hay un cambio de paradigma en la sociedad, donde se rompen prejuicios y tabúes. Por suerte hay diputados que lo entendieron y hay senadores que también. Para quienes están indecisos, se están llevando a cabo en el Senado jornadas informativas con argumentos sólidos, pero fundamentalmente con datos, como se hizo en Diputados gracias al excelente trabajo de Daniel Lipovetzky y Silvia Lospennato. Cuando se apruebe, sin dudas habremos dado un paso mas en nuestra maduración como sociedad.

¿Creés que se valora más ahora al rol de la mujer que años anteriores?

No tengo ninguna duda. No sólo porque el debate del aborto se desprende de un código penal donde se habilitan ciertas causales de aborto no punible establecidas sólo por hombres ya que en 1921 cuando fue sancionado todavía faltaban 30 años para que la mujer argentina pudiera acceder al voto. Hoy casi 90 años después estamos debatiendo si les permitiremos ser plenamente dueñas de sus cuerpos y sus decisiones, esto es un avance fenomenal en materia de derechos.

Tampoco se puede desconocer la jerarquización del consejo nacional de la mujeres a Instituto con presupuesto propio gracias al impulso que el Presidente viene dando en materia de género poniendo estos temas en agenda.

Y por último ¿Qué mensaje les darías a todos para que apoyemos está ley?

Que veamos más allá de nuestra realidad, que seamos empáticos, pongámonos en el lugar de ellas. Ninguna mujer está feliz de practicarse un aborto. No podemos negarles a las mujeres el acceso a la salud pública.

(La Nota digital)

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