Biblioteca “Marisa Wagner”

Este viernes 20 septiembre a las 10 horas celebran un nuevo aniversario de la Biblioteca “Marisa Wagner” del Hospital Escuela de Salud Mental – HESM.

 

INVITACIÓN

“Compartiremos un desayuno, unas lecturas y mucha charla entre quienes transitamos este espacio que pretende poner un paréntesis a la internación, una espera más amigable en los consultorios, un lugar de encuentro para los trabajadores y un refugio al manicomio. Te esperamos”.

 

MARISA

Marisa Wagner nació en Huanguelén. Su vida transcurrió por inagotables experiencias inundadas de alegrías y tristezas. Inicio la carrera de Psicología Social, militó en política, fue madre, amante. Jugó entre la cordura y la locura. En este ir y venir incursionó en el dibujo, el teatro y la poesía, todo ello con sólo un gran caudal de creatividad.

 

 

Nos cuenta Alan Robinson: “Marisa Wagner es la autora del libro “Los montes de la loca”, gracias al cual recorrió Argentina recitando sus poemas, dando clases de psicología social y vendiendo ejemplares de su libro. Lo escribió privada de su libertad y anestesiada con neurolépticos”.

 

EN DEFENSA DE LA IDENTIDAD Y LA BELLEZA (MECANISMOS)

A mi me gustan los cabellos blancos,
los girasoles.
Los cigarrillos rubios y los negros.
El café muy fuerte.
El mate amargo.
También me gustan los pepinos
-como los prepara Noemí-
Los langostinos, las ratas, los locos, los erizos…
-en fin todos los maricos-
Las canciones de Serratt,
José Larralde,
Spinetta, Manal, Charly garcía.
Violeta Parra.
El tango. Piazzola. El Polaco y La Tana.
Algunos versos de Neruda.
Todo vallejos.
Los libros de Cortázar.
Los hombres con el rostro aindiado y otros hombres.
El mar.
Los redonditos de Ricota.
El teatro contemporáneo y algo de teatro clásico.
La voz de Janis Joplin.
Los cuadros de Dalí.
Las mujeres de Modigliani.
El Guernica de Picasso.
El jardín de las Delicias, de H. Bosch.
Boca Juniors.
El asado y las ensaladas.
La provoletta a la parrilla.
El piano de Villegas.
Los cuadros de Mauricio Stern.
La cerveza helada.
El color amarillo.
El humor de Eduardo Arce.
Leer Artaud de vez en cuando,
y también a García Márquez.
Las caricias.
El dulce de leche.
Levantarme en medio de la noche
e irme a pasear por Buenos Aires.
Los hombres y las mujeres que luchan
Por un mundo más habitable.
Los pies chiquitos de Malena.
Algún cuento de Borges.
Dos poemas de Benedetti y cuatro de Gelman.
Los besos de Malena.
La poesía de Sergio Darlin.
Las canciones de la nueva trova.
Dibujar.
Hacer el amor cada cuatro días.
Escribir boludeces…
Pero en realidad, ahora que lo pienso,
Yo me fabrico éstas listas
porque aquí, en el hospicio
me son muy necesarias.
Así, uno, no se olvida
de quien es, al menos…
y de paso se acuerda
que existen cosas lindas.

 

 

marisa-wagner
Foto. archivo

Fuente: La Nota digital

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