Sergio Urribarri señaló que “a la gente no le podrá gustar como hablo, como me paro o como camino, pero yo digo una cosa, de una sola manera y lo sostengo”, para señalar tras el fallo de La Haya, “lo que hay que hacer es abocarse a controlar y monitorear el servicio de vigilancia binacional, para que el Río Uruguay no se siga contaminando”. Reiteró que si bien «no es del todo como nosotros quisiéramos, pero no me puedo quedar arriba del puente porque no me gustó el fallo. Tengo que acatarlo y actuar en consecuencia”.
Entre las cuestiones abordas no quedó fuera la etapa posterior al fallo del Tribunal Internacional de La Haya, el cual será abordado hoy en una reunión con el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández. Urribarri subrayó que en ese encuentro “estaremos hablando de lo que a mi me parece lo más importante”, lo cual tras el fallo ya había anticipado “a los colegas de ustedes de todo el país, porque me parecía que había quedado muy en claro las responsabilidades hacia tras, hacia el pasado. Pero también, y lo mas importante, se habían fijado las reglas para el accionar futuro”, para que “de esta manera evitar que dentro de unos años el río Uruguay se transforme en un riachuelo”. Remarcando que para ello “la Corte de La Haya ordenó el monitoreo permanente, un control estricto y esto es lo que a mi entender es “lo que hay que hacer es abocarse a controlar y monitorear el servicio de vigilancia binacional, para que el Río Uruguay no se siga contaminando”.
De invitaciones y rechazos
En ese marco fue consultado sobre el difundido rechazo que hizo la Asamblea Ambiental a reunirse en la Casa Gris, a lo que Urribarri espetó: “yo no le ofrecí ninguna reunión a los asambleístas, que quede muy en claro”. Señalando que “quizás a la gente no le podrá gustar como hablo, como me paro o como camino, pero yo digo una cosa, de una sola manera y lo sostengo”.
Según narró el mandatario, en una reunión donde surgió la iniciativa “yo le dije si al intendente de Gualeguaychú (José Bahillo)” que ese encuentro se podía concretar “cuando ellos quieran, pero yo no remití ninguna una invitación”. Aunque aclaró que si desde el movimiento ecologista “me la piden, la tendrán”.
Aunque señaló que en esta disputa “parece que en esto hay una suerte de sensibilidad extrema muy especial para decir: me invitaron, no me invitaron, voy, no voy”. Agregando que “está bien, si ellos no quieren hablar hoy con el Gobernador no hablaran”, pero advirtió que “más adelante tendremos que hablar” ya que “la integración argentina-uruguaya debe hacerse y no hay que perder tiempo”. Más allá que “a mi tampoco me gusta que Botnia esté donde esta”, pero rescató que “en el mundo hay instituciones que rigen la vida de las personas y de los Estados; y estoy hablando de la máxima instancia que hay en el planeta, que es La Haya”.
Finalmente admitió que “el fallo no es del todo como nosotros como quisiéramos, pero ahora si debemos pensar en generaciones futuras y no me puedo quedar arriba del puente porque no me gustó el fallo. Tengo que acatarlo y actuar en consecuencia”, señaló.
(Diario Rio Uruguay)













