“Hacemos memoria y recordación de Fernanda Aguirre, pidiendo justicia, pero en amor y en paz”, dijo el capellán Tovar, que consideró que su desaparición es “casi más grave que los desaparecidos de la década del ’70”.
En el marco de la Semana de la Memoria, esta mañana se realizó una misa en la escuela San Benito Abad para recordar a Fernanda Aguirre, la menor secuestrada el 25 de julio de 2004 en San Benito que permanece desaparecida, y a su madre María Inés Carbol, que falleció el 11 de mayo de 2010.
Leonardo Tovar, párroco de San Benito Abad y capellán de la escuela a la que concurría la menor, explicó a Elonce TV que decidieron realizar la celebración religiosa porque “el gobierno pide que en las escuelas se haga la Semana de la Memoria, en la escuela se vino trabajando el tema de la memoria en general y propuse que el hilo conductor sea la desaparición de Fernanda Aguirre, que es una desaparecida de la democracia”.
“En cierta manera y manteniendo las diferencias, y lo digo con mucha serenidad, me parece casi más grave que los desaparecidos de la década del ’70, que fue una cosa aberrante y totalmente despreciable”, planteó el sacerdote ante Elonce TV al respecto. Y pidió ver que “la desaparición de Fernanda plantea un gran interrogante en nuestra sociedad y civilización de hoy”.
En este contexto, el cura argumentó que pidió que la Semana de la Memoria “culmine también haciendo memoria de Fernanda Aguirre que es una desaparecida”, al tiempo que aclaró: “No hacemos memoria de alguien que desapareció en una época, sino de una adolescente de nuestra escuela que desapareció en el 2004, donde había un gobierno democrático, constitucional y en el esplendor de la defensa de los derechos humanos”.
También dijo que se sintió motivado por el periodista Daniel Enz que estuvo “muy involucrado” en el caso y se interesó por el estado del mural que recuerda a la adolescente. Por este conjunto de motivos, el cura indicó que resolvieron ubicar ese mural en un lugar central del patio del establecimiento, y “los chicos van a estar viéndolo todos los días cuando icen la bandera y hagan la oración de comienzo de calase, en una forma de mantener viva la memoria”.
No obstante remarcó que se trata de “una memoria con amor, sin rencores ni odios”, y destacó: “Memoria está relacionado con recordar y recordar es volver a pasar por el corazón algo que pasó en la vida”.
“Nosotros queremos recordar y hacer memoria en un pedido de justicia, amor y paz, pasar por el corazón constantemente y cuantas veces sea necesario el acontecimiento de Fernanda y pasarlo por un corazón que no está contaminado por el odio y la revancha, porque el corazón que se contamina con el odio y la revancha, vuelve a cometer el mismo crimen por aquel que clama”, esbozó Tovar.
“Perdón, caridad, amor y paz no significa no querer justicia y que los responsables paguen con lo que tienen que pagar”, redondeó.
(La Nota digital)













