Agrogarcas

Por supuesto que es al cuete tipear una refutación a la animalada dicha hoy por Alfredo De Angeli en esa tribuna opositora que es el programa de Legrand.

Quizá se un poco más útil reflexionar sobre el nivel de la dirigencia que viene irrumpiendo desde la patronal agropecuaria. Son señores que tienen como objetivo primordial tumbar al gobierno ¿Para qué? Para que sobrevenga una administración mansa, sin vocación de poner más Estado en los destinos de país y, por supuesto, servil al interés de una casta de autotitulados productores, que no trepidan en desmontar, en contaminar con tal de hacer sus grandes negocios.
Una y mil veces habrá que repetir que sigue faltando una política agropecuaria. Pero también dos y dos mil veces habrá que recordar que la Mesa de Enlace y sus acólitos no están dispuestos a discutir ninguna política para el sector. Lo único que quieren es implementar SU PROYECTO, y al que se les cruce en el camino, leña y leña.
Alfredo De Angeli es la expresión más rústica y obscena de esta camada de dirigentes profundamente antinacional y antipopular que en función sólo de la defensa de sus intereses hipoteca el futuro nacional y envenena la tierra, total…total no hay una mirada estratégica y de conjunto. Sólo un poroto de soja tiene en la punta de la nariz y en función de ello operan cual adictos a las drogas más duras.
La soja es una penosa enfermedad, por lo que infecta su proceso, por lo que envenena la tierra pero más grave aún por las lesiones que causa en la cabeza de los que se rinden al negocio de llevársela en pala ancha con el mínimo esfuerzo.
Esa lesión generada por la soja en la cabeza de De Angeli es la que lo arrastró también hoy por la tarde a manotearla a Carrió para que ambos quedaran embadurnados en el pantano patético en que está anclada la oposición “meopongoatodo”. Cuando el entrerriano le ruega, le suplica a la chaqueña que se unan todos, que eso es lo único que importa, el minuto a minuto político voló por los aires ante la respuesta obligada de la desocupada de Avenida Santa Fe. No le quedó otra a Carrió que hacerlo descarrilar al melli aduciendo que no se puede meter todo en una sola bolsa y ahí marcharon juntos y de la mano al peor de los escarnios para que teleaudiencia tuviera más claro que nunca de qué se trata esto de la oposición al gobierno.
No deja de llamar la atención, sin embargo, que la gordi responda tan sobriamente cuando está pergeñando sumar a su colisión a López Morfi, Alderete y Castells. Como que la señora para adentro es amplia pero muy frígida para afuera.
Pero claro, este “pequeño productor” que explota casi 1.000 hectáreas de campo (claro que es pequeño ante, por ejemplo, Biolcatti que acusa 7.000 de piso) desplegó el juego obligado, lo que las cartas que tiene en la mano le imponen. Cuando De Angeli suplica unidad de todo el arco opositor está ni más ni menos sincerando groseramente el plan agrogarca. Causa impacto, como cualquier desnudo, y más si se revela un cuerpo avejentado y surcado por mil arrugas cuando con ropas aparenta ser más rozagante. Pero no puede ser de otra manera: Tras este reclamo febril del sojerismo vernáculo sigue estando vivito y coleando el corpus decadente y degradante de las formulaciones políticas que a lo largo de la historia trazó la más rancia oligarquía. Sólo que ahora no están los militares como factor de poder al que reclamar que ponga las cosas en su lugar. De haber tenido la taquería una pisca de poder, ya hubiéramos vivido algún cuartelazo, qué duda cabe.
Por eso De Angeli le ruega a Carrió que se junten todos, así sacan a patadas a esta manga de intrusos que han tomado el Estado y encima quieren controlar sus negocios. Por eso recurre a imágenes grotescas, pero temibles, como comparar al gobierno democrático de Cristina Fernández con la dictadura asesina que estuvo apañada y gestionada precisamente por la flor y nata del agrogarcaje como Martínez de Hoz o Jorge Aguado.
Hay que seguirlo a De Angeli, así como acá en la blogósfera hay que ir coleccionando las perlitas que deja a cada paso “tractorcito”.
Son gentes que si algo tienen de positivo es que se desnudan a cada rato y nos permiten ver cuantas veces queramos que el proyecto desestabilizador vigente, pese a algunas cirugías y retoques, es el plan histórico de la más reaccionaria de las clases sociales que incubó desgraciadamente nuestro país.

Tirando al medio