Cambian a Rivadavia por Alameda de la Federación

En la reunión de la Comisión de Nomenclatura de Paraná –un encuentro que comprende a una quincena de miembros de entidades de la sociedad civil y del Estado municipal– se emitió dictamen por el cual se recomienda al Poder Ejecutivo de Paraná que calle Rivadavia vuelva denominarse Alameda de la Confederación, tal el nombre que portó hasta el año 1976.

El nombre Alameda se da a cualquier paseo arbolado, por ejemplares de cualquier especie, y fue dado a este lugar en 1836, cuando fue trazada la calle. En 1975, el gobierno democrático encabezado por Juan Carlos Esparza restituyó el nombre Alameda de la Federación, pero un año después la dictadura emitió un decreto para insistir con Rivadavia, según se reseñó en El Diario en ocasión de iniciarse el debate público, semanas atrás.
Con instituciones y vecinos que pedían recuperar la antigua denominación de una calle histórica que otrora se ligaba con el Puerto Viejo, simiente de la ciudad; y con algunos vecinos de esa arteria que expusieron su voluntad de mantener el nombre de Bernardino Rivadavia, el tema pareció ingresar en una nueva controversia, que ayer se habría zanjado –al menos institucionalmente–, cuando la mayoría de los miembros de la comisión, y por unanimidad, se inclinó por “recuperar un nombre que tienen identidad con Entre Ríos y con Paraná, con la demanda de nuestra personas e instituciones, las raíces de nuestra institucionalidad, mucho más que por el nombre de alguien que está vinculado más al centralismo de Buenos Aires”, según lo expresado por Rosario Romero, secretaria de Planificación e Infraestructura de la Municipalidad de Paraná, quien presidió la comisión.

Indica El Diario que el dictamen se emitió por unanimidad y estuvo presente en el encuentro la mayoría de los miembros: Rosario Mentasti, Daniel Rochi, Susana Ortega, Mario Alarcón Muñiz, las ediles Marta Alem y Cristina Sosa (representada ésta última por asesores porque se encontraba enferma), Carlos Reffino, Gustavo Romero, Álvaro Piérola, Rosario Romero e, invitado especialmente, el periodista Tirso Fiorotto, uno de los referentes de los ciudadanos que impulsaron entre otros la modificación de la nomenclatura.
Aseguran que la comisión analizó “todas las variables y el aporte de vecinos e instituciones” y elevó la recomendación que llega ahora a manos del intendente José Carlos Halle, que esta misma semana elevaría un proyecto al Concejo Deliberante.
En el cuerpo legislativo municipal, será la Comisión de Nomenclatura de Calles y Espacios, cuyos miembros, estiman, no tendrían mayores problemas en elevar dictamen para que el pleno de los concejales le de vía libre a la ordenanza que automáticamente quedará firme para su ejecución.
De este modo, sería inminente el cambio de nombre, cosa que podría suceder durante el mes de agosto.
Esto conllevará, necesariamente, la reseñalización de una de las más importantes arterias de la ciudad, para lo cual –aseguró Rosario Romero– se trabajará en breve. Además, –aportó la funcionaria– “se agregará una gestión ante el Registro Civil para que aquellos vecinos que lo deseen encuentren el camino allanada para tal cambio”.
El reconocido periodista Mario Alarcón Muñiz fue uno de los principales impulsores de la iniciativa por la cual se solicitó recuperar la denominación originaria de tal avenida, y la misma Romero había propuesto en el mismo sentido, o bien denominarla “Avenida del Bicentenario”, inclinándose la comisión de Nomenclatura por la opción primigenia.

Existe una ordenanza, promulgada durante la gestión de Mario Moine en la ciudad, que impide el cambio de nombre de arterias o espacios públicos toda vez que éstos hayan sido definidos en períodos de gobiernos democráticos.
En este caso, como la segunda redenominación de Bernardino Rivadavia sucedió durante el año 1976, durante el último gobierno de facto, no se estaría inflingiendo la normativa comunal, y se entiende que avanzará técnicamente sin dificultades.
La Facultad de Ciencias de la Educación, Agmer, la Junta Americana por los Pueblos Libres y la emisora LT 14, entre otros, fueron algunas de las entidades que apoyaron la iniciativa que parece llegar a buen puerto, pero también se sumaron al reclamo catedráticos, dirigentes sociales, periodistas y muchos vecinos que querían recuperar para su calle “el bello nombre de Alameda de la Federación”, se argumentó. El día de ayer se dejó a esta intervención política ciudadana en el umbral de su concreción.

(La Nota digital)