El STJ de Entre Ríos no tiene una postura sobre retirar los crucifijos de los tribunales

La ministra Carmen Argibay adelantó que su iniciativa es compartida por su par en el máximo órgano de Justicia, Helena Higthon de Nolasco. En varias provincias hubo manifestaciones a favor y en contra.

La jueza de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, adelantó que promoverá que “se saquen todos los crucifijos de las salas de audiencias de los tribunales”, y aseguró que otros funcionarios judiciales comparten la iniciativa. “Yo nunca tuve un crucifijo en mi despacho porque soy una funcionaria de un Estado laico”, aseveró la magistrada en una entrevista pública en La Plata, en el marco del V Encuentro de la Red Par-Periodistas de Argentina en Red por una comunicación no sexista.

“Tener un símbolo religioso condiciona”, afirmó la magistrada que, antes de asumir su cargo en la Corte, se declaró públicamente atea. La jueza precisó, además, que comparte la iniciativa con su par en el máximo tribunal, Helena Higthon de Nolasco. Argibay reveló que ya habló el tema con el presidente del Consejo de la Magistratura, Luis María Cabral.

Si bien en varias provincias hubo manifestaciones a favor y en contra de la propuesta de Argibay, en Entre Ríos el Superior Tribunal de Justicia (STJ) no tiene una posición tomada como Cuerpo sobre el tema, según se informó desde la Oficina de Prensa.

“Dentro de los juzgados, en el despacho del juez, si él quiere tenerlo es su cuestión. Queremos reforzar que el Estado es laico y por lo tanto las creencias religiosas deben quedar fuera de lo que es el ámbito público para no ofender a nadie”, afirmó la jueza de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay. La postura de la ministra de la CSJN no sólo encontró apoyo en la ministra Higthon de Nolasco, sino también en otros superiores tribunales de provincia como el caso de Santa Fe. En la vecina provincia el titular de Justicia provincial y el miembro de la Corte Suprema, Daniel Erbetta, sostuvo que “tener un simbolismo religioso condiciona, y el testigo puede considerarlo una discriminación”.

También manifestaron su apoyo integrantes de otras religiones que consideran que el Estado es laico y por lo tanto se debe desprender de las creencias religiosas. Además la idea de la ministra encontró apoyo en jueces de primera instancia y vocales de Cámara.

(La Nota digital)