Avanza proyecto para prohibir traslado ilegal de agua dulce

La Cámara de Senadores provincial buscará darle media sanción al proyecto de ley que regulará el traslado ilegal de agua dulce al extranjero, informó el legislador Aldo Ballestena, quien señaló que “preocupa la situación”, ya que “aumentan las denuncias por tráfico”.

En diálogo con agencia AIM, Ballestena indicó que el Senado buscará darle media sanción al proyecto que busca controlar el tráfico de agua dulce al exterior. Asimismo, agregó que la comisión de Legislación General “intenta terminar el texto y trabaja artículo por artículo para darle rápido tratamiento”.
Sobre los argumentos del texto, el senador explicó que “existieron varias denuncias de vecinos del sur de la provincia, quienes estarían viendo la presencia de barcos que se llevan agua de nuestros ríos.
Además, los barcos necesitan el lastre, es decir, una carga determinada de agua para llegar a un peso y poder navegar. En ese sentido, “sabemos que necesitan agua potable para toda la tripulación”, afirmó a AIM.
Cabe recordar que a principio de año, Desde la Universidad Nacional de Rosario se volvió a solicitar la intervención de las autoridades santafesinas por la supuesta venta ilegal de agua dulce a buques de carga, que pagarían 8 dólares por cada litro.
En 2010, la Cámara alta provincial avanzaría en el debate por el proyecto de ley que prevé la regulación del transporte de agua dulce al extranjero, ya que, “habría barcos que llegan con un cargamento determinado al país y, a la vuelta, llevan el recurso tan deseado por el resto del mundo”.

La guerra del siglo XXI
Entre Ríos tiene amplias ventajas por sobre el resto del planeta: está rodeada por dos cursos de agua dulce, y cuenta con zonas de acceso a las monumentales reservas del Acuífero Guaraní.
Esta circunstancia, despertó las primeras investigaciones sobre el movimiento de tropas norteamericanas en la Triple Frontera y hay quienes suman al delta entrerriano, particularmente en la localidad de Mazaruca, en la zona de las islas del Ibicuy, donde los Marines norteamericanos realizan sus ejercicios de maniobras al menos una vez al año.
La situación resulta clara cuando se conoce que en la actualidad existen 1.200 millones de habitantes que no tienen acceso al agua potable, según un informe de la ONU. A ello, se agrega el escalofriante dato de que apenas el tres por ciento del agua disponible en el planeta es dulce y pasible de ser potabilizada.
El caso entrerriano
Frente a la situación, se lanzaron denuncias mediáticas sobre los embarques de agua de río con destino a Europa, con la finalidad de incrementar las reservas de aquellos países en los que el acceso a este recurso ya es un problema.
En su momento, los diputados nacionales por Entre Ríos, Cristina Cremer y Gustavo Zavallo, presentaron un proyecto de resolución que reclama información sobre las actividades de la empresa Makhena S.A., de la que se sospecha que extrae agua dulce del río Paraná para comercializarla.
El proyecto presentado en 2009 en el Congreso, solicita un informe sobre si la empresa Makhena S.A. tiene autorización por parte de la secretaría de Ambiente para extraer agua del río, ya que existe una tutela especial para este recurso tan vital.
La ley 25.688 de presupuestos mínimos ambientales establece lineamientos específicos para la preservación de las aguas, su aprovechamiento y uso racional.
Allí se indica el permiso de la autoridad competente para la utilización del recurso, lo que incluye “la toma y desviación de aguas superficiales”.
El pedido también demanda datos sobre las operaciones comerciales que la firma Makhena S.A. realiza, ya que la propia empresa publicita entre sus servicios la “comercialización de agua dulce de río”.
El sitio web de la firma argentino-estadounidense (www.makhena.com) promociona entre sus productos la venta de “agua dulce, cruda, sin tratamiento”, en cantidades “entre 60.000 y 70.000 toneladas por envío”, con destino a la “potabilización y consumo, riego” que se transporta en “buques tanque”.

(La Nota digital)