Kicillof explica los ataques a La Cámpora

Varias veces he escrito que uno de los motivos centrales de la demonización de La Cámpora por parte del dispositivo mediático se debe a su condición de divisiones inferiores del proyecto que encabeza Cristina Fernández.

Por si fuera poco, la presidente no sólo gana elecciones con márgenes sorprendentes sino que abre las puertas en el terreno de la gestión para que los pibes vayan formándose en esto de conocer cada intersticio del Estado, con todo lo que eso genera en términos de inversión a futuro.

La descollante exposición de hoy en el senado de Axel Kicillof es una comprobación de que hay recambio y que paulatinamente irán saliendo figuras de alta calidad en términos de formación técnica, además de experiencia política.

Lo que más encrespa a las tribus opositoras es no tener inferiores en condiciones de competir con las diversas ramas de la juventud peronista, el no contar con figuras que puedan sostener un debate con, por ejemplo, el viceministro de economía. Por eso se sumergen en una trama tipo Terminator 1, donde el robot viene al pasado a eliminar a un niño que, de sobrevivir, derrotará en el futuro a la generación de máquinas a la que él pertenece.

La derecha en todos sus varietales no descansa en esto de transformar a la militancia juvenil peronista en la encarnación misma del peor de los males. Por eso fungen de Terminators y quieren destrozar desde el vamos todo atisbo de militancia nueva, porque saben que en el futuro estos jóvenes, con formación, con herencia y con un ADN consustanciado con las banderas más gloriosas del pueblo argentino será un enemigo casi imposible de vencer.

Por eso los quieren erradicar a como dé lugar ahora, antes de que sigan creciendo.

Publicado por Gerardo Fernández

(La Nota digital)