Diputado Barrandeguy a favor de la Reforma constitucional

Raúl Barrandeguy, ex convencional constituyente, promueve el debate para actualizar el texto reformado por última vez en 1994. Evita la mención a la re-reelección y cree que se debe debatir “cómo sigue” el proyecto nacional.

“Creo que debemos debatirla sin prejuicios, con mucha seriedad y con formación. Es un debate que requiere conocimiento y responsabilidad”, afirma el diputado nacional Raúl Barrandeguy, en referencia a la oportunidad de una reforma de la Constitución Nacional. Sin embargo, evita hablar de reelección y considera que no sería “sensato” tocar la Constitución Provincial reformada hace cuatro años.

“La Constitución tiene dos partes, la primera, hasta el artículo 33º es la parte dogmática que reconoce una serie de derechos que la propia teoría política que sostiene la Constitución establece que son previos al estado. Esos derechos fundamentales del hombre deberían ser considerados pétreos”.

“La otra parte, la orgánica, que tiene que ver con la cantidad de ministros, sus facultades, el sistema de gobierno parlamentario o presidencialista, debe mantenerse en discusión”, propone el ex convencional por el oficialismo, que tuvo un papel destacado en el proceso de la reforma provincial de 2008.

–¿Qué justificaría hoy la necesidad de una reforma de la Constitución Nacional?

–Los servicios públicos, su regulación adecuada, por ejemplo. Pensamos que se debe discutir el Estado, que estamos recuperando y poniéndolo al servicio de un proyecto nacional y popular y democrático. Necesitamos las instituciones que permitan esos avances. En los 90 muchos de los que ahora cuestionan fueron absolutamente amplios para acordar una reforma de la constitución a cambio de tener un senador más y de la elección directa de presidente de la ciudad autónoma.

–¿Con re-reelección?

–No está en nuestra agenda. Lo que vemos es la necesidad de continuar gobernando y diferir cualquier proyecto electoral o disputa por cargos. Ahora, con claridad, pensamos que este modelo requiere la posibilidad de continuar, más allá de los cuatro años que la Constitución asigna como mandato. Quizás la presidenta Cristina de Kirchner se va a ir a la casa, o donde se tenga que ir, y va a continuar siendo la jefa de las fuerzas políticas que se entrelazan en esto que llamamos el movimiento nacional, popular y democrático.

–¿Qué conviene más a este proyecto, apostar a la reforma o definir un candidato que asegure su continuidad?

–Gobernar como nunca nadie gobernó en la historia de este país.

–Se supone que esa es la intención ¿Cómo se soluciona este brete de la continuidad?

–Pienso que el proyecto debe desarrollar las fuerzas necesarias para ir reemplazando a sus líderes sin necesidad de producir situaciones agonales, generando su propia institucionalidad, que debe ser compatible con su legitimidad.

–Se han escuchado importantes voces del oficialismo planteando que Urribarri debe jugar un rol importante en la renovación de liderazgos…

–Yo no lo plantearía. No dejo de señalar que Urribarri está convocado, por circunstancias que tienen que ver con los procesos históricos, a protagonizar roles de alta significación nacional. Pero no estoy largando la campaña de Urribarri, porque creo que él ha definido claramente que hay que seguir gobernando y no plantear ninguna clase de candidatura y esto conecta con las expresiones más íntimas de las enormes mayorías populares.

–En este contexto, una reforma de la constitución entrerriana a tan poco tiempo de haber sido reformada…

–No sería sensata. Pero, bueno, son procesos que hay que irlos viendo. El proyecto nacional, que se ha revelado exitoso para las grandes mayorías populares, necesita de un debate para ver cómo siguen las cosas.

Para qué

Como otros impulsores de la reforma en el oficialismo, Barrandeguy es de los que creen que la Constitución Nacional “nos ha servido y es un documento fantástico” pero también “ha permitido la parafernalia de medidas de gobierno liberal, el desguace del Estado”, define.

“Esas cosas hay que poner en la Constitución: que diga que el ahorro colectivo expresado en capital de las empresas públicas no se puede timbear ni privatizar, ni regalar”, ejemplifica.

Respecto al avance sobre la propiedad privada que algunos sectores ven en esta movida, el diputado entrerriano afirma que ese es un planteo que “no se da en ningún lugar de Occidente”, considera.

“Esto hay que revisarlo, necesitamos una constitución que diga que los trenes no se tocan, las rutas nacionales, el agua y los servicios públicos de los argentinos no se negocian”, insiste según publicó El Diario.

El debate reformador debe incluir también, a juicio de Barrandeguy, la coparticipación federal y la propiedad provincial de los recursos naturales. “Hay que revisarlos, porque esto no lo tenía la del 53. Tenemos una ley de coparticipación federal que es anterior a la reforma del 94”, señala. Y se pregunta “cómo es posible que un país tenga provincias que flotan en petróleo y que no compartan esos recursos con nadie; cómo es posible que provincias agropecuarias no sean reconocidas”.

(La Nota digital)

Anuncios