“Hay un sentimiento profundamente gorila en la prensa opositora”

“El profundo sentimiento gorila y antidemocrático de un sector de la prensa opositora, que los lleva al delirio y a la mentira, es una afrenta a los Derechos Humanos y la memoria histórica de nuestro pueblo”. Así opinó el vicegobernador, José Cáceres, sobre la editorial del diario La Nación, en la cual se negó el golpe de Estado a Juan Domingo Perón en 1955. “Horroriza ver el grado de cinismo y perversión de quienes se llenan la boca hablando de libertad de expresión, derechos ciudadanos y justifican a la vez los golpes de Estado, las dictaduras y crímenes más infames de la historia argentina”, sostuvo.

“Francamente debí leer varias veces por internet el pasaje sobre el golpe de 1955 de la editorial de La Nación, porque pensé que este nivel de antiperonismo irracional se estaba extinguiendo, al menos de las editoriales de los grandes medios, por más opositores que sean. Sólo la ceguera antidemocrática, acrítica y sin conciencia histórica y social, puede obviar hechos como los criminales bombardeos a la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955 que dejaron más de 300 muertos y miles de heridos; sólo el odio político puede pretender olvidar que el mismísimo golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955 dejó cuantiosas cantidad de muertos o soslayar referirse a los criminales fusilamientos de León Suárez, donde asesinaron a Valle y otras decenas de compatriotas”, recordó.

“Ni hablar de las anteriores intentonas golpistas, o de la violación sistemática de todos los derechos políticos, de expresión, de manifestación, laborales, sindicales y sociales, entre otras. La intervención de los sindicatos y partidos, los arrestos masivos sin las garantías del debido proceso, la violación sistemática de la Constitución Nacional con las penas por delitos políticos fueron la constante de la dictadura que derrocó a Perón y que hoy increíblemente pretende justificar el diario”, añadió.

Sobre la nota, José Cáceres se interrogó: “¿Me pregunto, ahora cuando estos diarios que reflejan los intereses concentrados del poder económico se rajan las vestiduras hablando de libertad de expresión y de prensa, ¿que tendrán para decir del Decreto 4161, por dar un ejemplo, que prohibía a los argentinos hasta mencionar a Perón o Evita? ¿Que defensa remanida harán los editorialistas de los monopolios mediáticos de estos atropellos a la libertad de expresión que sufrió el pueblo y el peronismo en particular? Sólo la falta a la verdad y de vergüenza los puede ayudar a argumentar algo. Pero creo que el pueblo tiene memoria y este nivel de infamia resulta inverosímil, hasta para la inmensa mayoría de sus propios lectores”.

“Honestamente creo que la nota de La Nación es deplorable. Es un diario históricamente antipopular, de eso no hay duda, pero para los tiempos que vivimos es demasiado. Como sociedad, luego de la larga noche de la dictadura militar genocida de 1976, no merecemos este nivel de infamia, cinismo y justificación ridícula de gobiernos antidemocráticos. Es preocupante este nivel de defensa de una dictadura, porque eso fue el golpe de 1955: una dictadura. Con la defensa de gobiernos que atropellan la voluntad popular se justifica así sus crímenes y procederes ilegales”, sostuvo.

“Podemos entender que los grandes monopolios mediáticos no se sientan representados por este gobierno, ya que las políticas atacaron sus privilegios, sus intereses, desnudando sus manejos y tácticas de manipulación como un forma de mantener y acrecentar los mismos. Es comprensible que rechacen la plena aplicación de medidas como la Ley de Medios. Pero queremos que las diferencias políticas se resuelvan en las urnas, apelando a las herramientas de la democracia, a las elecciones y los partidos políticos, e invocando el rol del pueblo como juez y decisor. Defender una dictadura para cuestionar a un gobierno democrático es un recurso injustificable que debe alarmarnos a todos como sociedad”, concluyó.

(La Nota digital)

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