Obama consideró suspender el ataque a Siria si acata la propuesta rusa de entregar las armas químicas

En un imprevisto giro en los acontecimientos, Rusia propuso este lunes que su aliada Siria entregue sus armas químicas para ser destruidas, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que podría suspender sus planes de ataque si Damasco acepta la iniciativa y la cumple.

Aunque sin decir si accederá, Siria dio la bienvenida a la sorpresiva propuesta, que Rusia tomó a su vez de una igualmente inesperada declaración del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, de que Siria podía evitar un ataque si entregara sus armas químicas a la comunidad internacional “la semana próxima”.

El gobierno de Obama -que mañana dará un discurso a la nación para promover el ataque a Siria- primero trató de relativizar los comentarios de Kerry, pero la idea enseguida ganó apoyo de la ONU, Reino Unido, Alemania y hasta de Francia, la única potencia occidental que quiere participar en la ofensiva contra Siria.

Enfrentado a estas manifestaciones de respaldo al plan, y ante un Congreso y un público estadounidenses cada vez más reacios a los planes de ataque a Siria, Obama dijo esta noche en una serie de entrevistas que la propuesta rusa era un “desarrollo potencialmente positivo” y un “avance”.

Entrevistado por la cadena ABC, el mandatario demócrata respondió “absolutamente” cuando el periodista le preguntó si la realización de la propuesta rusa evitaría un ataque estadounidense.

“Es posible, si es real”, replicó Obama ante la misma pregunta en la entrevista con CNN.

El presidente agregó que la propuesta rusa abriría la puerta a un “avance”, pero esta requerirá un seguimiento y que mantenga la presión sobre Rusia y Siria continuando con su campaña para que el Congreso apruebe su pedido de autorización del uso de la fuerza contra siria.

Obama advirtió, no obstante, que no aceptará una “demora o una táctica dilatoria para quitar la presión” sobre Siria.

Estados Unidos acusa al gobierno sirio de haber usado armas químicas en un ataque lanzado el 21 de agosto cerca de Damasco contra la insurgencia que lucha por derrocarlo.

Washington, que respalda a la oposición armada siria, dice que tiene la obligación moral de castigar el uso de estas armas prohibidas con una intervención militar contra Siria.

Siria niega haber usado armas químicas en el ataque del 21 de agosto y acusa a la insurgencia.

Las declaraciones de Obama coronaron una jornada de sorpresivos, por momentos confusos eventos relativos a la crisis en Siria que movieron las fichas del tablero.

El mandatario estadounidense, de hecho, pautó las entrevistas para promover su idea del ataque a Siria antes de su discurso televisado a la nación de mañana a las 21 (las 22 de Argentina), pero la dinámica de los acontecimientos lo obligó a cambiar el registro de manera radical.

Los sucesos se precipitaron a partir de la mañana, cuando Kerry fue consultado en Londres sobre si había algo que el gobierno de Al Assad podía hacer para evitar un ataque de Estados Unidos.

“Seguro, podría entregar cada pequeña parte de sus armas químicas a la comunidad internacional la semana próxima…, entregarlas y sin demora y permitir el inventario completo y total, pero no está por hacerlo ni puede hacerse”, declaró.

El Departamento de Estado dijo luego que Kerry había hecho un comentario “retórico” sobre la imposibilidad de que Al Assad entregue las armas químicas.

Rápido de reflejos, el canciller ruso, Serguei Lavrov, aprovechó el aparente paso en falso de Kerry y anunció más tarde en Moscú que había propuesto a su par sirio, Walid Al Moallem, que Siria pusiera sus armas químicas bajo control internacional y permitiera su destrucción como forma de evitar un ataque estadounidense.

De visita en Moscú, donde se reunió con Lavrov, el ministro Al Moallem dijo luego que Siria “saluda” la bienvenida a la idea rusa, aunque no dijo expresamente si la aceptaba, no puso plazos ni dio otros detalles, aunque pareció insinuar que estaría condicionada a que Estados Unidos no lance ataques.

La iniciativa ganó pronto respaldo internacional.

En Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el plan es realista pero que se necesitará cooperación de Siria, y agregó que evalúa solicitar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que exija a Siria la entrega, para destrucción, de sus armas químicas.

Ban explicó que es una de las propuestas que podría hacer al Consejo de Seguridad luego de la esperada presentación, esta semana o la próxima, de un informe de expertos de la ONU que investigaron el presunto uso de armas químicas durante el conflicto en Siria, que ya dejó más de 100.000 muertos.

Hasta ahora, Estados Unidos cuenta con Francia como única potencia occidental dispuesta a participar de los ataques a Siria, su ex colonia. El presidente francés, Francois Hollande, dijo no obstante que su país esperará la votación en el Congreso de Estados Unidos y el informe de la ONU antes de decidir qué hacer.

Hoy, en París, el canciller francés, Laurent Fabuis, dijo que la iniciativa rusa sobre las armas sirias “merece un examen”.

En un comunicado, el ministro dijo que la propuesta rusa era “aceptable” siempre y cuando se cumplan tres condiciones: que Siria acceda de inmediato, que se haga por resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y que incluya “plazos cortos” y “consecuencias firmes” en caso de incumplimiento sirio.

En Londres, el primer ministro británico, David Cameron, señaló que “sería un gran paso hacia adelante” que Siria ponga sus armas químicas bajo control internacional, aunque advirtió que puede ser “una táctica de distracción” para no discutir otros asuntos del conflicto en el país árabe.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo que el plan ruso era una “propuesta interesante” y un avance, aunque pidió hechos más que palabras.

El rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) rechazó la propuesta rusa y calificó la aceptación siria de “mentira y de maniobra”.

(La Nota digital)