Integrados o excluidos

Existe un fenómeno que tiene características globales, es decir, que puede observarse, en mayor o menor medida, en todos los países occidentales. Ese fenómeno es el de las personas que NI estudian, NI trabajan.

Reconociéndoselos precisamente por jóvenes NI-NI. Estos jóvenes, ni siquiera aparecen en las encuestas integrando la desocupación, porque han dejado de buscar trabajo autoexcluyéndose del mercado laboral y de la parte de la sociedad que trabaja y estudia. Conformando una subcultura que cada vez le cuesta más integrarse, por diferir muchísimo su forma de vida de la de la otra parte de la sociedad, que los estigmatiza y los rechaza. Fundamentalmente porque les teme.

Ese rechazo y desprecio los llena de odio y resentimiento. Un odio y un resentimiento que se expresa muy violentamente en ocasión de concretar delitos de toda índole. Donde se producen muertes violentas sin ninguna necesidad, aún luego de haber logrado su objetivo.

Como es muy fácil de anticipar, quienes se encuentran desahuciados de la sociedad son muy probables candidatos a trabajar para las organizaciones mafiosas que nutren sus filas con estas personas, para utilizarlos como una primera línea de defensa de sus actividades delictivas.

En algunas ciudades se los conoce con el nombre de “soldaditos”, porque son quienes custodian la actividad del comercio de sustancias dentro de la villa, integrando la primera línea de fuego. Ya que siendo aún niños, trabajan fuertemente armados arriesgando sus vidas permanentemente, sobre todo por saberse sin futuro. Pensando que sus vidas no excederán de unos pocos años, imaginándose muriendo bajo las balas de la policía, siendo víctimas del paco, o de alguna otra droga de las utilizadas para exterminarlos. Como la llamada sisha o droga matapobres (*) utilizada en Grecia para borrarlos del mapa.

Cuando hablamos de los NI-Ni, nos imaginamos jóvenes varones de entre 15 y 24 años. Pero la verdad es que en nuestro país, los varones NI-NI solo representen alrededor del 7 % del total de la población de jóvenes varones de ese rango de edad. Siendo las mujeres las que representan más de un 14% del total de jóvenes mujeres. Es decir que la gran mayoría, aproximadamente dos tercios del total de jovenes Ni-Ni, son mujeres.

Estas mujeres jóvenes también son contratadas por el narcotráfico para hacer de mulas, transportando dentro de su cuerpo las sustancias más caras del mercado.

Es decir, que este intento del Estado buscando incorporarlos a la sociedad, es una enorme oportunidad también para el resto de la sociedad, antes de que sean tentados por el narcotráfico para ser incorporados a sus filas.

Enlace: (*) http://critica-y-propuesta.blogspot.com.ar/2013/07/matapobres_15.html

Eugenio García

(La Nota digital)

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