Este jueves se cumplen 250 años del nacimiento de José Gervasio Artigas y se conmemora el Día de la Bandera de Entre Ríos. Francisco Senegaglia, escritor e historiador entrerriano, asoció dos cuestiones que consideró muy importantes y dijo que tienen que ver con que “los problemas que tenía Artigas y la patria grande en su momento, son los mismos de la patria grande de estos días, porque el enemigo es un enemigo común y es el de siempre”, opinó.

En declaraciones a Sexto sentido de radio LT14, Senegaglia destacó el trabajo que realiza el gobierno provincial a través del Ministerio de Cultura y Comunicación, de “cargarse sobre sus espaldas la obra de Artigas, para resignificar la historia y para resignificar la identidad”, dijo.

En ese sentido aseguró que la bandera que tenemos los entrerrianos es la que se presidió en el Congreso del Oriente y que es la oficial de la provincia, con una banda roja cruzada al medio y destacó el proyecto de unos jóvenes que hicieron esta propuesta que fue aprobada, por eso “hoy es el Día de la Bandera de Entre Ríos y también la del federalismo”, expresó.

Además recordó que existió otra bandera, pero que fue a partir de que otros pueblos le agregaban símbolos o le hacían retoques, como por ejemplo dos bandas rojas, pero que la oficial es la que Artigas manda en una circular a todos los pueblos que se van a convertir en los pueblos de la liga y establece que tenga una franja roja en símbolo de la sangre derramada de todos aquellos que habían peleado o peleaban en aquel momento por la revolución. “La bandera es la que preside la provincia, aunque el celeste no era celeste, sino más bien azul”, sostuvo.

Columna por Francisco Senegaglia

Queridos hermanos y hermanas de la patria grande, hoy es sin duda un día especial, tal vez para muchos un día inadvertido, tal vez un día mas, en el marco del fixture del mundial, un día previo al feriado del 20 de junio, día de la bandera, bandera que justamente viste el país, ahí en el cercano Brasil, y aquí en el cotidiano deseo del ganar, clasificar, ser campeones.
Y entre tanta euforia, decir que hace 250 años nació un hombre, en las afueras de Montevideo, que fue bautizado como José Gervasio Artigas? y que en las mezquindades de algunos intereses, alguien pudiera decir, bueno, que lo celebren los uruguayos, y que en todo caso, aquí, estamos discutiendo otra cosa, si por otra cosa, se entiende que Argentina gane el mundial, y bueno, una fecha, una efemérides, algunas palabras de paso, como quien dice para cumplir?
Si, hace 250 años, nació José Artigas, quien fuera, el amigo de los negros, el Inchala charrúa, el oberá pacarai “el señor de la luz”, el Karaí Guasú” es decir el gran señor para los guaraníes, el Protector de los Pueblos libres para Corrientes, Córdoba, Santa Fe, Misiones y la Banda Oriental, y para nuestro Entre Ríos, sí, nació ese hombre, que pergeñó el modelo mas genuino y profundo, el proyecto mas perfecto, que ningún padre de la patria pudiera concebir, el modelo mas perfecto para pensar nuestra América sobre la base de su tan sostenido “diferentes, pero iguales”. Aún así, tal vez pueda entenderse, que entre tanta distracción, se nos pasará, incluso, mas allá de esa bandera, azul y blanca, atravesada por la franja parda, que dice hemos dado nuestras vidas, para que la de ustedes sea digna, y tal vez, nosotros en nuestras miserias cotidianas, pensemos que los héroes, son once tipos corriendo en una cancha?siendo gratificados con millones de dólares por hacerlo? tal vez esos hombres y mujeres, que defendieron el suelo que pisamos con sus vidas, desnudos, con hambre y brutos, no tengan la magia de la televisión, del replay de Messi, menos aún el sponsor de Nike. Y no es despecho. Amo el fútbol. Pero me parece que necesitamos un poco de justicia. Que en algún sentido, es un poco de cordura, y lo digo respetuosamente.
Argentina, está viviendo momentos difíciles. América latina, está viviendo momento difíciles, o, en otros términos, estamos viviendo mas de lo mismo, es decir, a nosotros siempre nos toca vivir momentos difíciles, y en algunos escenarios, nunca clasificamos, por más que hagamos las cosas bien.
Siempre, significa, que cuando Europa, vino por América, vino por sus bienes, no vino a compartir su cultura, vino a explotar, ese periodo que en la escuela se enseña como de los adelantados. Se llevaron todo lo que había sobre la superficie de la tierra. Cuando se agotó, esclavizaron a los pueblos originarios, y trajeron negros del África, para sacarle a la tierra, lo que ya no encontraban en la superficie, es el periodo que en la escuela denominan de los gobernadores, y cuando ya nada se podía sacar, se repartieron las tierras, entre unos pocos, es el período que en la escuela, se denomina del Virreinato. En Entre Ríos, por ejemplo, en el 1700, solo, seis familias eran dueñas de toda la provincia, Crespo, Larrramendi, Vera Mújica, entre otros. Y si un indio, sacaba una guayaba de un árbol, o vaqueaba un animal, era un ladrón o bandido.
Y cuando el yugo español, terminó, empezó el yugo ingles, que hizo que Argentina, fuera parte de la guerra de la triple infamia, .gracias a Mitre, seamos claros- y que con el tiempo se convirtiera en la granja inglesa. Por los años de 1940, todo era inglés, el ferrocarril, los frigoríficos, la aduana, el banco central, etc. Como decía el gran Scalabrini, de lo único que éramos dueño era de la bandera.
A partir del 57, entramos al FMI, y todo fue yanqui? Y no pretendo hacer un panegírico, porque debería escribir varias páginas? Mañana, le ganamos al fútbol, pero, volvemos al yugo imperial.
Queridos amigos, la identidad, no se juega en un partido de fútbol.
El imperio quiere que seamos colonia, Como siempre. Quiere someternos, Esto, tampoco tiene que ver con litigios partidarios, es decidir con quien estamos.
Fondos buitres, justamente, de eso va el imperio, ¿es que acaso, no lo sabíamos?
¡Hay que decidir si estamos con la patria, con América, o con los expoliadores de siempre!
Hace 250 años, nacía alguien, que se paró con sus montoneras, con sus familias montoneras, gauchas e indias, y le dijo no al imperio. Soy un idolatra de la voluntad popular, esa era su frase de cabecera, y por esa convicción, desangró su vida, aunque para nosotros, ese hombre que nació hace 250, nos diga poco? Él, declaró la independencia, formalizó las republicas, definió lo que después llamaríamos federalismo, repartió las tierras, en una reforma agraria, que ni a Marx, se le hubiese ocurrido, llamó a un congreso con congresales indios, y definió como debía ser América. Seamos justos, para la historia sarmientito-mitrista, los negros y los indios, solo están en la independencia, vendiendo velas o gritando mazamorra, o acaso, alguien recuerda, del congreso de Tucumán, algún congresal indio o negro. En 1815, el Congreso del Oriente, celebrado en Concepción del Uruguay, los tenía. ¿Qué patria pensamos, y quienes son nuestros referentes?
No debemos cambiar de amo o de collar, debemos ser libres, y para ser libres, debemos ser iguales, esas palabras abrieron ese congreso. Y eso fue un no, a Buenos Aire, a España, y a todo despotismo.
Y ese no, lo enemisto con los porteños, con los montevideanos, con Inglaterra, con España, con el reino de Portugal, y con toda la tiranía de su época. Inglaterra, aliada de Portugal, y de Buenos Aires, quien, en esos días le declaró la guerra. Bajaron 17.000 soldados de Portugal, entrenados por Inglaterra, para aniquilarlo, con la anuencia de Puyrredon.
Durante cuatro años, La liga de los Pueblos Libres, los combatió, con cuatro mil gauchos.
Y fue vencido.
En las puertas del exilio, escribió al Dictador Francia, “Perdí, fui derrotado, por que no quise, entregar, el rico patrimonio de mis paisanos, al vil precio de la necesidad.”
Artigas vive, hoy más que nunca, porque hoy más que nunca, sabemos quien es quien.
Mas allá de un mundial, la vida de los pueblos está en juego, y es estructural, decidir con quien estamos.
Pienso en el dolor de Artigas, y pienso en el dolor de América, y creo, hoy más que nunca, en el valor de la sangre derramada.
¡Artigas vuelve!

(La Nota digital)

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