SENASA Entre Ríos: 96 horas de paro y movilizaciones

“Día a día se degrada la capacidad del Estado de mantener al organismo garante de la calidad de los alimentos”, denunció el sindicato ATE. Habrá 96 horas de paro en Entre Ríos y movilizaciones a partir del lunes 4 de mayo.

senasa trabajadores

En el plenario nacional de los delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado en el SENASA se tomó la decisión de llevar adelante una medida de fuerza por 96 horas, a partir del lunes 4 de mayo.
“En Entre Ríos hemos decidido acompañar la medida con acciones directas”, dice un comunicado que lleva la firma del delegado Alejandro Milesi. Precisa que “el martes 5 de mayo movilizaremos a compañeros de toda la provincia hacia el Centro Regional en Concordia (Pellegrini 861) para apoyar esta jornada de protesta”.

“Desfinanciamiento”

Denunciaron, a través de una carta enviada a El Entre Ríos, que “la situación del organismo es acuciante. Desde ATE vemos como día a día se degrada la capacidad del estado de mantener operativo el organismo que es el garante de la calidad de los alimentos que llega a la mesa de los argentinos”.
Describieron que “esta garantía sobre la calidad agroalimentaria se paga con sueldos de hambre, contratos basura y tercerización de servicios. Hay un creciente desfinanciamiento. Y sobre todo un tratamiento despectivo hacia nuestro trabajo”.

Sueldos bajos y personal contratado

Recuerdan que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) trabaja codo a codo con otros entes nacionales, como lo son AFIP, Aduana, Migraciones e INTA. Es un ente técnico y recaudador, “pero nuestros sueldos no reflejan eso”, aclararon desde ATE.
El delegado concordiense aclaró que “la diferencia salarial con estos organismos es inmensa y degrada la integridad laboral de nuestros compañeros. Somos tratados como agentes de segunda, sueldos bajos, viáticos que no cubren los gastos, inexistencia de material de trabajo e Indumentaria de seguridad”.
Explicó que la mayor parte del personal del organismo “está bajo contrataciones transitorias o contratos basura tercerizados por fundaciones. En algunos casos estas fundaciones son controladas por el poder económico que el organismo debe controlar, un círculo perverso donde el poder económico tiene la posibilidad de torcer los controles a través de aprietes, o lo que es peor determinar favoritismos a la hora de efectivizar un contrato. Es meter el lobo en el gallinero”.

(La Nota digital)