Médico rechazó la acusación por robo de bebés

Uno de los socios del Instituto Privado de Pediatría – IPP, presentó un escrito en la causa por el robo de los mellizos de Raquel Negro y Tucho Valenzuela, nacidos en el Hospital Militar de Paraná en marzo de 1978. David Vainstub negó los cargos.

David Vainstub ipp

El médico David Vainstub, uno de los propietarios del Instituto Privado de Pediatría (IPP), amplió su indagatoria en la causa que lo tiene como imputado por la sustracción y sustitución de identidad de los mellizos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, nacidos en el Hospital Militar de Paraná durante la última dictadura cívico-militar. En rigor, presentó un escrito donde realizó un relato histórico desde la creación de la clínica y negó su responsabilidad con el robo de bebés.

Vainstub, de 82 años, está acusado como partícipe secundario de la sustracción y supresión o alteración de estado civil de dos menores de 10 años.

El médico llegó acompañado de su abogado Andrés Bacigalupo y presentó un escrito de ocho páginas, a manera de descargo, donde realizó un relato histórico desde la creación del IPP, el funcionamiento que tenía y su participación específica como pediatra; reiteró, como antes lo habían manifestado Miguel Torrealday y Jorge Rossi, sus socios, que en esos años la clínica era una institución “abierta”, lo que significaba que cualquier médico podía internar allí a sus pacientes y hacerles el seguimiento inclusive a veces sin que interviniera ningún profesional del IPP. Vainstub dijo además que siempre estuvo dispuesto a hablar con Sabrina Gullino, la hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, que recuperó su identidad en diciembre de 2008 y aún busca a su hermano desaparecido, y enfatizó: “No pueden culparme por lo que no sé”.

El profesional se negó a contestar las preguntas del juez Leandro Ríos y del fiscal Mario Silva, alegando una prescripción médica que le recomienda no someterse a la situación de estrés que implicaría una declaración indagatoria.

El juez Ríos deberá ahora resolver la situación procesal de Vainstub y de Rossi, que declaró el 21 de agosto pasado. Por lo pronto, les impuso como regla de conducta la prohibición de salir del país y fijó un embargo sobre sus bienes de 300.000 pesos. Además, está pendiente de resolución un planteo de la defensa de ambos para que se separen del expediente principal las declaraciones de las esposas de ambos, dado el impedimento legal para tomarlas como prueba de cargo. El juez hizo lugar, pero la medida fue apelada por los fiscales y querellantes, por lo que ahora deberá resolver la Cámara Federal.

Las indagatorias habían sido solicitadas por los fiscales Silva y José Ignacio Candioti, luego de que la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná dictara el procesamiento de Torrealday, a mediados de junio pasado.

A los médicos se les imputa haber permitido el ingreso y permanencia de los mellizos en la sala de neonatología de la clínica privada, donde estuvieron internados con nombre falso la niña y sin nombre el varón; que se les diera el alta, autorizara su egreso administrativo y su entrega a personas que no eran familiares ni ostentaban ningún poder legal sobre ellos, todo ello sin dar aviso a un Juzgado de Menores.

La Cámara, al revocar la falta de mérito y dictar el procesamiento de Torrealday, sugirió “ampliar el círculo de intervinientes, máxime ante la indeterminación de funciones a la que se aduce” y advirtió sobre “la posible intervención de otros sujetos en el hecho investigado, especialmente de quienes revestían la misma calidad de socios en dicha entidad al momento de los hechos”.

De todas maneras, la responsabilidad de los médicos del IPP había surgido durante el juicio celebrado en 2011, en el que fueron condenados los integrantes de la patota del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario. Allí se probó que los mellizos nacieron en el Hospital Militar y fueron derivados al Instituto Privado de Pediatría: en el libro de producción, donde se asentaban los ingresos y egresos de pacientes y el origen en los casos de aquellos que llegaban derivados de otros centros asistenciales, quedó registrado el ingreso de la nena como “López, Soledad”, el 4 de marzo, y del varón como “López, NN”, el 10 de marzo, procedentes del Hospital Militar, y su egreso, el 27 de marzo.

Fuente: El Diario

(La Nota digital)

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