E. G.

Según parece, las encuestas y los pronósticos en base a las mismas pierden validez cuando se juegan cuestiones políticas que producen tanto enfrentamiento en el electorado.

En ese sentido, muchos de los encuestados temen que sus manifestaciones políticas puedan estar siendo utilizadas por un falso-encuestador para conocer su posición pudiendo, con posterioridad, perjudicarlo. Lo que puede llevar a mentir a una porción de los encuestados.

Haciendo esta salvedad, a quienes les sirven las encuestas es:
a- a los votan a ganador y se recuestan anticipadamente hacia esa posición cuando ven que las encuestadoras así lo indican, intentando sacar ventajas personales;
b- también ayudan a definirse a quienes buscan castigar con su voto, indicándoles quien es el candidato que mejor cumple su propósito de dañar al candidato considerado perjudicial.

Al resto de los definidos, les estarían indicando cual es comportamiento que deben adoptar al tomar conciencia de que el partido por el cual militan corre peligro de perder las elecciones, movilizándolos para imprimirle un mayor vigor a su militancia.

La disparidad de los resultados impide a los ciudadanos tener certezas de los porcentajes y de las cifras. Es por eso que los partidos tienen sus propias encuestas y dibujan sus resultados en función de sus intereses.

(La Nota digital)

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