Eriberto “Coco” Vivas

isla-curupi

La isla

Franja de tierra anegadiza que se extiende del otro lado del río Paraná, hasta la tierra alta de la provincia de Santa Fe, con tupidos montes de madera blanda y pajonales interminables, surcada por cientos de arroyos y lagunas de cristalinas aguas.

Pelo verde que se ondula en el viento, o se enmaraña con su carga de camalotes después de las crecientes.

Pero no es mi intención describirles geográficamente esta parte de mi país, sino contarles vida, costumbres y creencias de sus habitantes: los isleros. Sus luchas con la naturaleza, para subsistir en su medio ambiente:

“Las heladas en invierno / y el sol caliente de enero/ van templando de gurí/ al criollo que nació islero”.

Cruzando el río Paraná están las islas costeras o de la costa, donde predominan los montes de madera blanda: sauce, timbó colorado, ingá, entre otros. Mogotes de enredaderas y carrizales, le dan una fisonomía muy particular, pero metiéndose isla adentro, empieza a cambiar el paisaje: pajonales interminables, montes de espinillos, algarrobos y talas, lagunas y esteros.

Es allí donde el islero cría el ganado, que se desarrolla en forma notable por la exuberancia de pastos y la variedad de los mismos. El clima propicio y el precoz desarrollo le dan generosamente la abundancia de alimentos sin costo alguno para el islero.

23004660_1312850135493650_3858065575435265190_o.jpg

(La Nota digital)

Anuncios