SEÑORA PRESIDENTE DEL
SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA.
Dra. CLAUDIA MIZAWAK.
SU DESPACHO.

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Los abajo firmantes, abogados, auxiliares de la justicia, y ciudadanos de Federal, se dirigen a la Señora Presidente, y por su intermedio al Superior Tribunal de Justicia, a los fines de solicitar su necesaria intervención para la regularización del sistema de justicia en el ámbito del Departamento Federal, en lo que concierne a la designación en cargos vacantes.
Como es de vuestro conocimiento, se han registrado en fecha reciente cuestionamientos relativos a la actuación pública de miembros del ministerio fiscal, cuya dilucidación es función exclusiva y excluyente de los organismos respectivos, no siendo voluntad de los suscritos entorpecer ni condicionar su juzgamiento.
Pero sí advertimos, que la dimensión pública del tema, con la consabida complicidad de intereses políticos comarcales, y de quienes agazapados esperan ocupar espacios, soslaya y pospone la necesaria regularización de situaciones aún mas gravosas, las que distan de reflejar un funcionamiento regular de la justicia de Federal en los tiempos que corren, donde, en muchos casos, el ingreso a la justicia requiere como único requisito un ADN de pertenencia a la “familia judicial” o, en otros casos, “favores políticos”.
Como es de su conocimiento, las designaciones en las Secretarias de los juzgados, y funcionarios en cargos vacantes, bajo la interpretación disfuncional del marco legal, ha permitido consagrar en los mismos a quienes sólo ostentan trayectorias tan breves como desconocidas.
No es intención de los suscriptos cuestionar la honradez de quienes los ocupan, como así tampoco juzgarlos en su desempeño.
Pero sí advertir, que las designaciones de los últimos tiempos, lejos están de verse precedidas de los necesarios concursos, los que por vía de artilugios interpretativos de la ley vigente, se posponen intencionalmente, para posicionar oportunamente en mejores condiciones a los “acomodados de siempre”.
Las designaciones de los últimos tiempos han puesto en evidencia los entramados de la “familia judicial”, en franca connivencia con los oportunos intereses politicos, quienes han transformado a la justicia de Federal, y de la zona aledaña, en una “bolsa de trabajo Vip”, donde el enroque y cambio de favores, ha permitido ubicar en los puestos vacantes, a los conocidos “acomodados”, “hijos de”, “esposas de” y “amigos de”.
La designación discrecional de secretarios de juzgados, como así también de otros cargos, de jerarquía y no tanto, de familiares de la familia judicial y de los beneficiados del favor político, muestra sutiles formas de corrupción en el poder judicial, en franco contraste con la sanidad institucional que se declama y pregona.
Es una evidencia incontrastable que bajo el supuesto amparo legal, no sólo se designa a los “acomodados” de preferencia, sino que, al mismo tiempo, se pospone intencionalmente el llamado a concursos, para permitir así que quienes los ocupan, cuenten con las conocidas ventajas de “antigüedad”, gravitante a la hora determinar la calificación.
Ello va en desmedro no sólo de un funcionamiento regular de la justicia, sino también, de otros profesionales del derecho, quienes en los hechos se ven imposibilitados de competir en paridad de condiciones, con quienes corren con “el caballo del comisario”.
Advertirá la Señora Presidente que es la justicia no sólo el último baluarte para garantizar la honra, el patrimonio y la vida de los ciudadanos, sino también, el paradigma moral en que debe verse reflejada la sociedad.
La designación regular de sus integrantes, su conducta de vida, su trayectoria, el desempeño de sus funciones, hasta en los aspectos mas mínimos, como el cumplimiento de horarios de trabajo, deben constituirse hoy en los paradigmas en que deben verse reflejados quienes se desempeñan en inferiores jerarquías del trabajo público.
En función de lo expuesto, es que exhortamos su oportuna intervención, para evitar que la dilucidación del cuestionamiento de la conducta de uno de sus integrantes, impida la regularización de situaciones aún mas graves que afectan su regular funcionamiento, y se consagre en los cargos a quienes irregularmente los ocupan por vía de los favores de la “familia judicial” o de los políticos de turno.
Entendemos que la pronta regularización en la designación de los “todos” los cargos, evitará que la justicia de Federal deje der ser una satrapía persa de quienes pretenden utilizarla como feudo político y de acomodo familiar.
Atentamente.

CARTA ABOGADOS FIRMAS
Fuente: Retórica Federal

(La Nota digital)

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