Psiquiatrizada y sospechosa

A. Robinson

Julieta Díaz es una jovencita de 15 años que estuvo desaparecida. Vivía con su familia en Neuquén. Desapareció de su casa y junto con ella una suma importante de dinero, una bikini y un matafuegos. Tras algunas horas, Julieta apareció, pero no antes de que trascendiera en los medios monopólicos que ella “es paciente psiquiátrica”.

La ley nacional de salud mental y adicciones protege los derechos de los usuarios, e incluso el Estado argentino redactó en el año 2014 un manual sobre cómo abordar las noticias en salud mental y adicciones desde una perspectiva respetuosa de los derechos de las personas usuarias de servicios de salud mental.

El artículo 7 de la ley 26.657 es muy claro con respecto a cómo abordar los problemas de salud mental en los medios de comunicación:

b) Derecho a conocer y preservar su identidad, sus grupos de pertenencia, su genealogía y su historia.

i) Derecho a no ser identificado ni discriminado por un padecimiento mental actual o pasado.

No podemos éticamente, ni debemos jurídicamente, divulgar que una persona es paciente psiquiátrica, a menos que la persona lo decida (claro que no es este el caso, dado Julieta estuvo desaparecida).

Lo importante es que apareció Julieta, pero para el monopolio de comunicación argentino no importan los derechos y las leyes. El grupo mediático está por encima de la ley y las personas. Parece que lo único que le interesa es vender la noticia, porque el morbo de la locura vende. Ellos publican que Julieta se llevó un matafuegos y al instante deja de importar la verdad. Despiertan el morbo y el consumo de la noticia.

No les importa la salud de Julieta ni las consecuencias que pueda tener en su vida privada la noticia que ellos publicaron. No les importa.

Psiquiatrizar a una persona es proyectar la idea de peligrosidad en torno a ella. Psiquiatrizar a una persona es estigmatizarla. El daño que provoca el estigma social dura para toda la vida. Al parecer, no es necesario ser un trabajador de la salud para psiquiatrizar a alguien. Solo basta tener poder.

 

Escritura Feminista

Julieta Díaz es una jovencita de 15 años que estuvo desaparecida. Vivía con su familia en Neuquén. Desapareció de su casa y junto con ella una suma importante de dinero, una bikini y un matafuegos. Tras algunas horas, Julieta apareció, pero no antes de que trascendiera en los medios monopólicos que ella “es paciente psiquiátrica”.

La ley nacional de salud mental y adicciones protege los derechos de los usuarios, e incluso el Estado argentino redactó en el año 2014 un manual sobre cómo abordar las noticias en salud mental y adicciones desde una perspectiva respetuosa de los derechos de las personas usuarias de servicios de salud mental.

El artículo 7 de la ley 26.657 es muy claro con respecto a cómo abordar los problemas de salud mental en los medios de comunicación:

b) Derecho a conocer y preservar su identidad, sus grupos de pertenencia, su genealogía y su historia.

i)…

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