Organizaciones sociales del litoral lanzan el 22 de abril de 2018 en Entre Ríos la encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir, para conocer las expectativas en zonas urbanas y rurales en torno de la vida en armonía con la naturaleza y la producción de alimentos sanos y en cercanía, y las posibilidades de promover chacras biológicas comunitarias.

Organizadores: Junta Abya yala por los Pueblos Libres; Programa Por Una Nueva Economía, Humana y Sustentable de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER; Colectivo Trabajadores Por la Ventana; Grupo de Reflexión Ambiental Mingaché.

La encuesta se propone tomar conciencia de la distancia actual entre el ser humano, la naturaleza y el cultivo de los alimentos y sus efectos degradantes en las personas y en todas las especies, con vistas a propiciar caminos para el reencuentro, y descolonizarnos. También busca observar las demandas de diversas formas de relación con la tierra. Permitirá alentar estudios, reunir conocimientos dispersos, difundir el estado de cosas y, una vez concluida la consulta, presentar el panorama para que los pueblos recuperen vínculos con su entorno y decidan con autonomía los pasos a seguir.

Desde nuestras organizaciones aclaramos que no es lo nuestro repartir tierras sino conocer experiencias sociales y de la agricultura, relacionarlas y difundirlas; analizar las derivaciones de esa distancia notable entre lo urbano y lo campesino, y estimular el amor a la Pachamama (madre tierra en equilibrio), la sintonía del ser humano en el paisaje y la producción de alimentos como un hábito en la solidaridad, bajo el principio de mínima invasión.

Con la determinación de no dar recetas sino de crear puentes y abrir caminos tal vez clausurados, somos cuidadosos de la autonomía de las comunidades para darse sus propios modos y relaciones. Por eso entendemos a la chacra en un sentido amplio, como un conjunto de situaciones, vínculos y actividades en la relación ser humano/tierra en forma armónica, integral, con particular inclinación en este caso a la producción de los alimentos y acento en la salud y la diversidad.

Biológica alude a la producción orgánica, no sostenida en herbicidas, insecticidas o transgénicos, y sobre una base de respeto al suelo y la biodiversidad. Y comunitaria porque esta iniciativa busca conocer causas y efectos del individualismo, y promover el uso sustentable de las riquezas y en grupo, con criterios solidarios, de cooperación, y con respeto a la soberanía particular de los pueblos, es decir: esos modos propios del relacionamiento, contra las fórmulas niveladoras de las diferencias, impuestas por el colonialismo.

La encuesta de tipo exploratoria permitirá conocer problemas de los barrios hacinados, bajo la luz del antiguo contacto de esas comunidades con la producción y el amor a la naturaleza, de donde fueron expulsadas, con la intención de descubrir caminos de retorno a la vida plena desde la infancia.

La soberanía particular de los pueblos sintoniza con los principios de las luchas feministas que buscan revertir el patriarcalismo etnocéntrico. La mirada integral y la valoración de las identidades regionales (con distintos modos de conocer y relacionarse), son expresiones de resistencia a la opresión vertical, uniformadora, colonial, imperialista, patriarcal. El conocernos mediante el diálogo, la comunicación, será entonces un modo de curarnos de colonialidad, es decir: superar el estado de resignación.

El principio de complementariedad entre especies, comunidades, personas, donde importan el equilibrio, el paisaje, supera las jerarquías que reducen al “otro” a un estado de servidumbre.

Diagnóstico

1-Por un lado la situación actual de la biodiversidad en la Argentina y países hermanos, con los graves efectos de la tala rasa, la fumigación con sustancias químicas peligrosas en la agricultura, la erosión del suelo y la contaminación por distintas vías, sobre la vida en todas sus expresiones.

2-Por otro lado, el amontonamiento de millones de personas en barrios sin servicios adecuados, con dificultades para acceder a los alimentos sanos por la miseria que padecen, con una acumulación de problemas sociales que se potencian mutuamente y dejan a multitudes bajo la línea de lo humano (racismo). El hambre, la malnutrición y la dependencia alimentaria nos exigen una respuesta. Millones de personas han sido víctimas del destierro de sus lugares por falta de trabajo, con la consiguiente pérdida de culturas lugareñas (epistemicidio), y frente a ese flagelo estamos atentos a los conocimientos preservados de una u otra forma, con vistas a una paulatina recuperación.

3-El buen vivir supone tiempo para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades de las comunidades se amplíen y florezcan en el equilibrio. Ese mundo contrasta con el apuro de hoy, la violencia impuesta a nuestros barrios, la dominación de unos sobre otros y el saqueo capitalista de los bienes.

4-La distancia ficticia generada por el sistema entre millones de seres humanos, por una parte, y por otra parte amplios espacios hoy deshabitados, usados en muchos casos para una economía de escala con enormes máquinas y prácticas impuestas por intereses ajenos; un sistema que no contempla los daños producidos por el desarraigo y el amontonamiento, ni los derroches de energía, y que es responsable principal del ecocidio en amplias zonas.

5-La naturalización de un vicio muy extendido que permite la apropiación de vastas superficies por particulares (50 mil hectáreas, 200 mil hectáreas, un millón de hectáreas), mientras se talan los montes, y millones de personas son condenadas al destierro; y la necesidad de recuperar tradiciones que ven en la tierra no una mercancía para la especulación y el saqueo sino a la Pachamama donde el ser humano comparte su vida con los demás seres, en sintonía y equilibrio, y con la convicción de que la tierra no es del hombre sino el hombre de la tierra.

Vida comunitaria y emancipación desde la niñez

La encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir será desarrollada desde el 22 de abril en homenaje al Día internacional de la Madre Tierra, hasta el 10 de setiembre en memoria del revolucionario Reglamento de Tierras de Artigas. No se nos escapa que estamos en el territorio de la Liga de los Pueblos Libres, de antiguas y vigentes resistencias, y donde el apellido Artigas trascendió a Don José a través de su hijo Santiago Artigas, para la época fundacional de las comunidades de inmigrantes, promovidas en tiempos de la Confederación y de Alejo Peyret.

La encuesta será un mapeo de conocimientos y expectativas de familias que aspiren a vivir en relación armónica con el resto de la naturaleza, lo cual incluye la producción de alimentos sanos, diversos y en cercanía, la elaboración de esos alimentos, y el despliegue de múltiples actividades en base a la filosofía del vivir bien. Se anotarán facilidades y obstáculos, así como puntos vinculados a la organización, la tenencia de la tierra, el consumo de los alimentos, la comercialización, la salud, la conciencia solidaria, por ejemplo.

No vamos por nuevas apropiaciones capitalistas. No buscaremos remedios en la enfermedad. Promovemos una vida comunitaria, no individualista; una vida de complementariedad con las distintas especies y no de saqueo; una vida basada en el compartir y no en el competir, en la comunidad y no en la ganancia, donde el concepto biodiversidad incluya a los árboles, los ríos, el aire sano, los animales y entre ellos el ser humano con su cultura, sus conocimientos, sus artes, sus oficios, sus luchas, sus modos regionales. Y una vida que permita, desde el primer momento, liberar a la niñez del flagelo del hacinamiento que se ha convertido en hereditario, y recuperar los valores de la comunidad, la soberanía alimentaria y la soberanía particular de los pueblos, como bases para la constitución de un país plurinacional, federal e independiente, en hermandad con los demás países de la región. Sabemos que en un estado conviven varias naciones, que la confusión del estado con una nación ha marginado a muchos, y sabemos que las autonomías fortalecen la unidad.

Intenciones

La encuesta permitirá escuchar voces acalladas, familiarizar a los habitantes de la región con las riquezas naturales (a la comunidad en general), intercambiar conocimientos, abrir horizontes impensados, analizar con espíritu crítico a la tecnología, y facilitar a las comunidades el trazado de planes con participación multisectorial para revertir el proceso de hacinamiento del ser humano y su distanciamiento con el resto de la naturaleza. Eso nos ayudará a poner sobre la mesa un problema clave. Los propósitos se sintetizan en:

1-Facilitar en el ser humano las condiciones para una relación serena con la naturaleza. Revalorizar la conciencia del vivir bien y bello y el buen convivir, la armonía y la complementariedad, que heredamos de nuestras culturas milenarias, bajo el lema “nadie es más que nadie”. Superar los daños de la concepción antropocéntrica y eurocéntrica.

2-Recuperar las actitudes y las posibilidades de vida y trabajo comunitarios. Subrayar el valor de la gauchada y la solidaridad como fuentes de vida sustentable, y curarnos del individualismo.

3-Conocer experiencias de contaminación y depredación, y preservar vastas superficies de la presencia predadora del humano.

4-Analizar las posibilidades de compartir superficies fértiles con sentido comunitario, donde cultivar alimentos sanos en cercanía, en base a la consigna artiguista: “que los más infelices sean los más privilegiados”.

5-Compartir el agua.

6-Combatir el nuevo racismo, liberándonos del hacinamiento.

7-Devolver los caminos al trabajo y la vida serena para todos, frente al terrible flagelo de la desocupación masiva, cuando se presentan multitudes desprovistas de herramientas y oficios porque el mismo sistema pretende convertirlas en sobras.

8-Evitar transportes de grandes volúmenes a grandes distancias, con el consiguiente ahorro en energías, rutas y riesgos.

9-Aniquilar los problemas crecientes de inseguridad por la falta de servicios elementales para muchos, y por el abismo que separa a los sectores miserables de las mercaderías que ofrece la propaganda y que exhiben los ricos.

10-Generar expectativas personales, familiares, sociales, plurinacionales, no con el consumismo y el crecimiento económico sino con la vida plena y austera, el conocimiento, el amor al paisaje y el trabajo digno y compartido. Vida feliz y austera en el sentido de evitar excesos y derroches, evitar el gasto de energías no renovables o contaminantes.

11-Tomar conciencia del rol de los sectores concentrados y minoritarios de la economía que dominan la propiedad y el uso de la tierra, el comercio, los precios, el poder, los medios, la propaganda, y los votos por sus prerrogativas en el acceso a medios y propagandas.

12-Ayudar a nuestras comunidades a sanar heridas del desarraigo, el destierro y el hacinamiento, con medidas reparadoras, y prevenir nuevos ataques a la biodiversidad.

Gradual

La encuesta será desarrollada como plan piloto de abril a setiembre de 2018 en el territorio de la provincia de Entre Ríos.

Esta elección se fundamenta en que Entre Ríos es (con Santa Fe) la provincia más expulsora de habitantes de la Argentina, donde el desarraigo ha generado miles y miles de taperas y pueblos fantasmas, al mismo tiempo que las familias expulsadas se amontonan en los barrios de las ciudades mayores y en otras urbes del país como Rosario, Buenos Aires o Córdoba.

También se explica porque Entre Ríos posee suelos feraces, clima benigno y geografías cercanas a sectores de alto movimiento económico, lo cual hace más injustas las migraciones.

Se agrega a ello una tradición de luchas, en el litoral, por el arraigo de las familias, el reparto de la tierra y la diversidad biológica y productiva (frutas, pollos, huevos, cereales, carnes, montes, pesca, etc), que contrastan con la resignación al proceso migratorio expulsivo.

Son incontables los llamados de atención de historiadores, economistas, agraristas, políticos, artistas, docentes, periodistas, sindicalistas, cooperativistas, sociólogos, a lo largo de los siglos, y más aún los testimonios de campesinos, en torno de los daños del sistema sobre las comunidades, muchas de ellas literalmente destruidas por la expulsión, el desmonte y la concentración de las riquezas en pocas manos. Adioses, taperas y nostalgias por la comunidad perdida marcan el cancionero regional y la literatura. “Paraná, enferma del mismo mal que todo Entre Ríos, no sabe retener a sus hijos. Los entrerrianos emigran”, escribía Arturo Capdevila hace ya 80 años.

La energía puesta por decenas de asambleas ecologistas en estas dos décadas colabora con la comprensión. También sabemos que la conciencia contra el extractivismo, la contaminación y la puesta en peligro de la salud y el ambiente no puede estancarse en el rechazo o el repudio a las nuevas embestidas del sistema, sino que requiere de una puesta en cuestión del sistema mismo. De lo contrario nos quedaremos llorando o en el mejor de los casos enfrentando los efectos, con dificultades crecientes para cubrir todos los flancos.

Los habitantes del litoral argentino ya no nos podemos hacer los distraídos ante la expulsión porque los resultados hieren los oídos y los ojos. Las voces de alarma no bastaron para revertir el proceso, de modo que las normas siempre resultaron parches, gotas de agua en el mar. Y lo llamativo es que todos los partidos, reformistas o conservadores, han manifestado en sus orígenes inquietudes por el problema del arraigo, y los continuadores suelen relativizar los alcances del mal.

En esto de llorar consecuencias en sociedades alienadas por el amontonamiento, no faltan algunos que buscan un consuelo bajando la edad de imputabilidad, por caso, es decir: cargando las responsabilidades históricas sobre los niños.

Desde nuestras organizaciones hemos estudiado la relación del ser humano y la tierra, hemos recibido colaboraciones diversas, y promovimos en su momento la declaración del maíz como semilla venerable e inviolable, en homenaje a la biodiversidad, a la soberanía alimentaria y la simbiosis del ser humano y sus alimentos. En todos nuestros documentos redactados durante una década figura la inquietud por el paisaje, desde una mirada de cuenca.

La encuesta se constituirá en una fuente de información e interpretación fundamental para el necesario análisis de situación de la economía, y de la sociedad argentina víctima de macrocefalia y migraciones forzadas. También facilitará el encuentro de familias en situación de hacinamiento y con actitud para emprender otros compromisos.

Requisitos

Mientras se desarrolle la encuesta durante cinco meses, nuestras organizaciones evaluarán con sus miembros y distintas entidades hermanas e instituciones los requisitos necesarios para cumplir con el arraigo y la organización de comunidades, y con la preservación del ambiente sano.

Temas: encuentros de estudio y concientización, saberes de los pueblos sobre la relación con la naturaleza; trazado de corredores de biodiversidad en las cuencas de los principales ríos y arroyos; modos de preservar, recuperar y difundir conocimientos campesinos; estado de la educación pública; experiencias cercanas de agricultura familiar; capacitación, herramientas, intercambios; caminos transitables, tecnología de comunicación; tierras del estado, modos de adquisición de parcelas en cercanía de las centenares de comunas de la región para el trabajo comunitario; estado de las distintas comunas y zonas que en los últimos 70 años perdieron habitantes y condiciones para revertir el proceso; participación de personas, organizaciones e instituciones y modos de decisión en base a los conocimientos.

A la vez se analizarán con mayor detenimiento (y con el auxilio de estudiosos de estos temas), los obstáculos que se presentan en los distintos barrios, no sólo las villas miseria sino también otros asentamientos, para el cumplimiento de condiciones de vida saludables y el desarrollo de lazos comunitarios. Y se observarán las ofertas de trabajo real de las zonas con mayor concentración de la propiedad de la tierra, considerando que no pocos terratenientes ofrecen un puesto cada 1.000 hectáreas, con el auxilio de tecnología no apropiada.

Compromisos

Todas las actividades de nuestras organizaciones son gratuitas, sin excepción, tanto los encuentros de concientización como la encuesta en sí, las gestiones y la difusión del proyecto.

Los resultados de la encuesta ayudarán a diagnosticar el estado de cosas con mayor amplitud, y promover un cambio profundo en la concepción del humano en relación con la Pachamama. Y servirán para la organización de las comunidades con fines propios, autónomos. Convencidos de que el conocimiento colaborará con la emancipación.

Paraná, Entre Ríos. Verano de 2018.

(La Nota digital)

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