Carta de una Red de Abogadas y Abogados

Rechazan la penalización de las protestas ambientales. Se trata de la Red de Abogadas y Abogados por la Soberanía Alimentaria — REDASA.

LA OBLIGACION DEL SILENCIO Y EL DERECHO A LA LIBERTAD

LO QUE HOY SE VISIBILIZA EN PARANÁ, ES UN ESCENARIO repetido a lo largo y ancho de nuestra América Latina, en sus territorios expuestos al expolio y extracción intransigente de sus recursos naturales.

Claro que las variables en cómo se representa la persecución a defensores ambientales son de diversas categorías, yendo desde la criminalización, amenazas, atentados, hostigamiento, incautación de tierras, desplazamientos forzosos, daños físicos, hasta asesinatos.

Pero hasta el 21/04/2021 no se había advertido en nuestro país un ataque tan miserable. Por primera vez se inicia un proceso de reclamos millonarios contra defensores ambientales en la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos.

Es claro que ningún dirigente político se animó a tanto como el actual intendente Adhan Bhal de la ciudad de Paraná, que no solo se quedó con encarcelar a defensores ambientales, sino que también ahora intenta aleccionarlos con una demanda millonaria por haber impendido, por unos días, el avance desmedido de una obra urbana dañosa en la ciudad.

HOY, no sólo se celebra el día de la MADRE TIERRA, sino que también entra en vigor el ACUERDO DE ESCAZÚ en los Estados de América Latina y el Caribe, el que impone obligaciones específicas a los Estados miembros para proteger de amenazas y ataques a las personas que defienden los Derechos Humanos relacionados con el medio ambiente, para investigar y castigar cualquier agresión contra estas personas, y para garantizar sus derechos a la vida y a la integridad personal, así como los derechos a la libertad de reunión pacífica, de circulación, de expresión y de asociación.

Ayer, un día antes de su entrada en vigor, las organizaciones ambientales y vecinos de la Ciudad de Paraná, defensores del ambiente, que ejercieron el derecho a reclamar por otro mundo posible, recibieron la noticia de una posible condena por daños y perjuicios iniciada por la Municipalidad local por la suma de $ 12.000.000.

Es claro que quienes defendieron los árboles, la sombra, la naturaleza, los pájaros, el ambiente, lo hacían en favor del derecho a un ambiente sano de todos los ciudadanos de Paraná, hasta los del propio intendente, porque sus defensas eran claramente colectivas.

NO era una tarea sencilla, la modernidad y su manera peculiar de combinar la grandeza del futuro con su miniaturización de la naturaleza atenta contra cualquier reclamo de biohabitabilidad y por eso, la obra avanzó en Bv Racedo.

HOY, como abogados y abogadas defensores de la soberanía alimentaria, no podemos dejar de percibir que esta condena no es económica, sino mucho más que eso: ES UN DISPARO A LA UTOPÍA.

Exigimos a las autoridades nacionales de nuestro país, hoy más que nunca, con la plena vigencia del Acuerdo de Escazú que no dejen pasar por alto situaciones de ataque tan groseros como el que aqui se expone y denuncien los incipientes incumplimientos en las sedes pertinentes. De lo contrario, será una bella y extensa lista de derechos humanos que sólo permite el derecho a observar.

La Redasa fue creada el 27 de noviembre de 2018 para intercambiar saberes y contribuir, desde lo legal, a la lucha de los pueblos por la soberanía alimentaria.