Bahillo respaldó el trigo transgénico

Debate en el HCD Gualeguaychú. Concejales del PJ impulsan ordenanza para prohibir trigo transgénico HB4.

P. R. Duarte

El bloque de concejales del PJ de Gualeguaychú continúa impulsando la aprobación de una ordenanza para prohibir el Trigo HB4 dentro del ejido urbano. En este marco, el Legislativo local continúa reuniéndose con diferentes referentes a favor y en contra de la iniciativa. 

El cereal transgénico nació tras un hallazgo de un gen resistente en girasol que también se introdujo en la soja. En el caso del trigo tolerante a sequía, desarrollado por la firma Bioceres, cuenta con aprobaciones, además de la Argentina, en Brasil, Colombia, Australia, Nueva Zelanda, Nigeria. También cuenta ya con un aval en Estados Unidos.

En la Argentina el cereal primero tuvo una aprobación condicional a su autorización en Brasil, el mayor comprador del país, por parte del exministro de Agricultura, Luis Basterra. En tanto, el exministro Julián Domínguez después habilitó su uso para la siembra y comercialización.

En el marco de su visita a una exposición rural este fin de semana, Bahillo dialogó brindó su respaldo a la variante conocida como trigo “anti sequía”, a la vez que minimizó las implicancias del Legislativo de Gualeguaychú en este tema: “Creo que una aprobación como la que hizo el anterior ministro Julián Domínguez, con todos los pasos previos necesarios e imprescindibles, con toda la evaluación que se hizo de las implicancias de esta nueva variedad de trigo que mejora notablemente la huella de carbono, por ejemplo, por mencionar una de las exigencias importantes planteadas a nivel internacional, y que ya tiene la aprobación del Instituto Nacional de Semillas (INASE), de la CONASE y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), es decir, de los organismos del conocimiento y partiendo de que no soy un especialista en el tema, sí confío en las instituciones públicas y en el rol del Estado. Y si estos organismos han dado el visto bueno y otorgaron la aprobación necesaria para esta variedad, respeto y respaldo la decisión del ex ministro Domínguez”, sostuvo. 

Respecto a si un Concejo Deliberante tiene facultades para prohibir tecnología aprobada por organismos nacionales competentes, consideró: “Es opinable. Me parece bien que se dé el debate, no soy crítico de que se evalúe, porque entiendo que hay que llevarle tranquilidad respecto de estos temas a la gente, pero hay que ser responsables y criteriosos en el debate, y acercar tranquilidad a la comunidad. Los Municipios tienen una injerencia directa en el uso del suelo de los ejidos municipales, tienen atribuciones directas en este sentido tanto el Ejecutivo como el Legislativo de una localidad, bajo ese paraguas no me parece mal que se debata esta y otras cuestiones que son de orden público, pero insisto, confío en las instituciones del Estado que se especializan en el abordaje de este tipo de cuestiones”.

El proyecto de ordenanza en Gualeguaychú prohíbe no solo el cereal transgénico, sino también el herbicida glufosinato de amonio. En diálogo con LA NACION, RaquelChan –investigadora del CONICET que investigó y dio origen a la variante en cuestión, sostuvo: “Aunque se plantee la prohibición del glufosinato de amonio no tendría por qué prohibirse la tecnología. Expliqué esto durante mi exposición ante el Concejo Deliberante de Gualeguaychú, pero en algunos casos pareciera que se sostienen posturas cerradas, basadas en creencias”.

“Expliqué también que la producción a gran escala no es antagónica con la agricultura familiar, esta última es muy importante pero no va a salvar la economía ni de nuestro país ni del mundo. La Argentina por ahora vive de la exportación de granos y esto es una realidad. En este marco, la tecnología de la que hablamos es muy importante, miremos lo que ocurre en Europa: falta trigo por la guerra entre Rusa y Ucrania”, agregó.

En este contexto, Chan habló de la “ventaja ambiental” de la tecnología vinculada al trigo HB4: “Se usa menos agua para producir más granos, es decir, baja la producción de carbono. El agua es el recurso más valioso que tenemos y es el que, cuando falta, castiga los cultivos. Son públicos los compromisos internacionales de los diferentes países para bajar la huella de carbono y esta tecnología nos acerca a ese objetivo”.

“En el caso del trigo HB4, en Estados Unidos un estudio independiente que no responde a los intereses de ninguna empresa demostró con imágenes satelitales que a partir de su utilización se disminuye la huella de carbono. Esto es muy importante y es contrario a lo que se cree que ocurre con esta tecnología. Se trata de una herramienta para producir mejor y preservando un recurso ambiental fundamental como el agua”, señaló.

Producir cada vez más

Por su parte, Bahillo dedicó un apartado especial en el discurso que brindó desde la tribuna de la 129° muestra ganadera que el domingo pasado celebró la Sociedad Rural de Gualeguaychú: “De la situación que vive nuestro país se sale con mayor producción, la cual debe tener sostenibilidad ambiental que se debe dar en una transición, en un acuerdo, en una construcción de consensos, pero siempre con la mirada en producir más”.

“No hay economía en el mundo que haya resuelto los problemas que nosotros tenemos yendo a menos, todas las economías que resolvieron sus problemas lo hicieron yendo a más. Esto lo tenemos que hacer con esta mirada de sustentabilidad ambiental y salir de las posiciones extremistas”, consideró.

“Si nos ponemos en una postura de productivismo a ultranza y no tenemos en cuenta el ambiente que nos rodea, no vamos a poder tener actividades sostenibles en el corto y largo plazo. Pero también tenemos que salir de posiciones ambientalistas a ultranza que nos inmovilizan y no nos permiten profundizar las políticas de producción y de inversión. En este sentido tenemos que encontrar una línea que nos permita armonizar el potencial productivo de nuestras economías que nos permita dar sostenibilidad ambiental”, opinó Bahillo. 

Original para R2820