En Villaguay, el radicalismo entrerriano se reunió ayer para ordenar su calendario interno, pero evitó discutir lo que buena parte de la sociedad espera: qué hará el partido frente a la crisis social y económica y qué posición adoptará ante las eventuales alianzas con Frigerio y Milei en 2027.
El Congreso Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR) tuvo lugar este sábado en Villaguay y dejó una sensación conocida: cuando llega la hora de discutir política, el radicalismo prefiere mirar el calendario antes que mirar la realidad.
La principal resolución fue administrativa. Las próximas autoridades partidarias tendrán, excepcionalmente, un mandato de un año y cinco meses, de mayo de 2027 a octubre de 2028. El objetivo es que las internas radicales vuelvan a realizarse en años pares y no coincidan con los años electorales.
Hasta allí, todo prolijo… luego el Congreso Radical decidió postergar la discusión política ante la falta de certezas sobre el calendario electoral, el posible adelantamiento de los comicios, una eventual suspensión de las PASO y, fundamentalmente, la conformación de los futuros frentes electorales.
¿Para cuándo el debate?
Mientras la dirigencia radical espera definiciones del gobernador Rogelio Frigerio, la realidad social y económica prosigue su derrotero. No esperan los trabajadores, las trabajadoras, los jubilados, las universidades, las docentes, las escuelas ni los sectores productivos que padecen las consecuencias de una crisis que atraviesa al país y también a Entre Ríos.
La cuestión de fondo es todavía más incómoda: ¿qué radicalismo quiere ser la UCR entrerriana en 2027? ¿Será nuevamente parte de una alianza conducida por Rogelio? ¿Avanzará hacia un acuerdo electoral con los hermanos Milei? ¿Habrá límites políticos frente al gobierno Nacional? ¿O quizás simplemente se negociarán candidaturas y lugares en las listas (como ya se hizo con Batman y sus secuaces)?
Ayer en Villaguay esas definiciones volvieron a quedar para más adelante.
Capaz el verdadero resultado del Congreso no haya sido una resolución, sino una ausencia: el debate que la sociedad reclama y que la UCR pateó otra vez para adelante.
F. C.
imagen. UCR















