La Ley del Peón Rural con un gran contenido político

El oficialismo sacó dictamen, y el Frente Peronista va con el de minoría. La UCR y el FAP no apoyaron ninguno de los dos dictámenes. Héctor Recalde, al frente de la Comisión de Trabajo, abogó por alcanzar un consenso hasta el viernes.

La reunión conjunta de las Comisiones de Legislación del Trabajo; Previsión y Seguridad Social; Presupuesto y Hacienda, y Agricultura y Ganadería, tuvo un fuerte contenido político, especialmente desde el lado de la oposición. El nuevo Régimen del Peón Rural presentó dos proyectos en puja, el del Poder Ejecutivo, y el defendido por el diputado bonaerense Roberto Mouillerón, elaborado por la UATRE y las organizaciones del campo.

Al abrir la sesión, el diputado Héctor Recalde habilitó los dos despachos para la firma, por lo que vino después, en cuanto a las posiciones manifestadas por los diferentes sectores, constituyó sólo un formalismo complementario. A pesar de ello, los discursos desnudaron claramente los propósitos que se perseguían de ambos lados. El oficialismo explicando, someramente, las bondades del proyecto, y los opositores, cuestionando y denunciando intencionalidades políticas detrás de la pretendida regularización de la actividad rural.

El diputado Mario Pais, fue el miembro informante del FpV. En sus consideraciones defendiendo el impulso oficial, dijo que, “constituye un avance en materia de los derechos humanos. Se busca, continuó, terminar con la precarización del trabajo agrario, debido a que los trabajadores se encuentran desprovistos de los más elementales derechos laborales. Creemos que esta es una legislación justa, y da adecuada respuesta a los vacios legislativos”.

Por su parte Recalde, antes de abandonar la reunión, ya que se encuentra atravesando un post-operatorio reciente, señaló que “No se ha llegado a consensuar en un solo dictamen. Debemos continuar intentando el diálogo, para ver, si podemos acordar, porque hay tiempo hasta que lleguemos al recinto”, remarcó.

Roberto Mouillerón, de Unión Peronista, fue la voz cantante para argumentar las conveniencias del proyecto opositor. “Yo vengo a defender un proyecto que viene auspiciado por las organizaciones de trabajadores del campo; y también por los productores y empresarios de la actividad”, comenzó. Para luego señalar que, “este proyecto viene siendo discutido desde 1995. El proyecto del Ejecutivo, por un error, hoy excluye a los trabajadores de la ley de contrato de trabajo”. Cuando se refirió a la pretendida eliminación del RENATRE, sostuvo que “éste es un organismo que funciona bien. Los que lo cuestionan y dicen que es la caja de Venegas, yo no sé porque lo dicen”, puntualizó.

Cómo corolario de su participación, pidió que no se firmara el dictamen. Más allá que estos ya habían sido rubricados por los diputados presentes. Y solicito que se intente continuar consensuando.

Cuando le tocó el turno a Claudia Rucci, diputada que asumió en 2009 con el patrocinio de la UATRE, el discurso fue más duro y contundente. “Esta ley está basada en una persecusión política a la UATRE”, comenzó. Para luego añadir: “Es una ley que está atentando contra los derechos de los trabajadores rurales”. Otro que tampoco se privó de la crítica ríspida, fue el radical Pablo Orsolini, hombre de la actividad agrícola. “A mí no me cabe dudas”, subrayó, “que se juega un revanchismo político. No solamente contra la UATRE, sino también contra los productores rurales”.

En cuanto a la actitud del bloque radical, fue la de no firmar ninguno de los dos dictámenes. El diputado Miguel Guibergia le confesó a NCN, que no lo hacían “porque confiamos que todavía se puede llegar a un acuerdo hasta el viernes”. Preguntado cual sería la posición de la UCR en el recinto, en caso que esto no ocurriera, respondió: “Entonces veremos. Nosotros creemos que de ser así, al oficialismo se le va a complicar el número para mantener el quórum hasta la votación. Estamos convencidos”, reiteró el diputado jujeño. Al respecto, Mouillerón descrée que ello suceda. “Tienen los números para imponer la voluntad”, replicó. En el mismo sentido que el radicalismo, se pronunció el FAP, a través de Germán Abdala.

Otra expectativa que se había sucitado antes de comenzar la reunión, era cual iba a ser el comportamiento de los representantes gremiales de la CGT y representantes del Frente para la Victoria. Tanto Omar Plaíni (Canillitas), cómo Pablo Moyano (Autopistas), fueron precisos a la hora de ser consultados con NCN. “Nosotros no vamos a firmar ninguno de los dos dictámenes”, coincidieron ambos. Pero Moyano se expidió con algunas consideraciones. “No entendemos porque tiene que tratarse con esta urgencia un proyecto por demás importante. Cuando la verdad es que necesita un debate responsable”. Para rematar con una fuerte opinión. “Yo creo que esto tiene un fuerte trasfondo político”.

Cabe señalar que presenció toda la reunión, el secretario general de UATRE, Gerónimo Venegas.
Los dos proyectos, el mayoritario y el opositor, llegarán al recinto el viernes para buscar la media sanción.

Fuente: ncn.com.ar

(La Nota digital)

Un comentario

  1. se le terminó la joda al momo venegas. una oportunidad para q los peones rurales puedan sacarse también de la cabeza la bota de los empresarios.

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