De Paraná a Perú – Parte 5

«Antes que nada quisiera contarles que me siento muy bien».

Perú.
Huacachina-Las Dunas- Ica.

1 de mayo. Antes que nada quisiera contarles que me siento muy bien.
Al final. El mismísimo martes me levanté temprano decidido a probar suerte con mi poderoso dedo pulgar derecho. Temprano. Tipo 07:22 hs. Y a las 10:00 hs aprox. Un camión sin acoplado, el cual viajaba muy lerdo por cierto, frenó. Me acerqué corriendo hacia el chofer. Le dije que iba hacia Nazca. Me dijo que suba. Busqué corriendo mis cosas y subí. ¡Qué alegría! Mi primer dedo en Perú. ¡Todo un éxito! Más, el viaje duró menos de lo debido, pues, como me dijo el camionero: «…pero te vas a aburrir!» haciendo alusión a la velocidad de la poderosa nave en la cual viajamos, pues, esta no superaba la barrera de los 55 kph. Por lo que decidí bajarme en un pueblo llamado Chala. Era este un poco más grande que Atico.
Y que decir de Chala. Me alojé por 13 soles por solo un día. Aunque me quedé dos. Ahorita paso a explicar por qué.
Resulta que ni bien salí a la calle. Con un hambre atroz por cierto. Habían muchos puestitos de comida, y entre ellos, una cevichería, comida típica peruana la cual me habían sugerido tenía que probar. Así fue que pregunté cuánto estaba. El plato más barato salía 5 soles (25 pesos argentinos). Me senté a comer. Debo decir que me gusto mucho. Y a todo esto me puse a conversar con la señora. Le pregunté si había alguna calle peatonal en la ciudad donde tocar música. Me dijo que no, pero sugirió que toque en los restoranes y en los bares. Me indicó dónde quedaban. Además, me presentó a unas mujeres clientas-amigas de ella. Bueno, a todo esto se enteraron de que yo argentino, que pum que pam. Y una de ellas me regaló 10 soles. Guau! Le di las gracias. Y se fue.
Ahora bien. Esa noche (acá por lo general oscurese a las 18) fui a tocar a los restoranes, pero en los bares no. Después, me fui a leer y luego a dormir pensando en mañana. Me dije: voy a ver si puedo vender algunos libros (al final, vendí 3) y luego, dado que solo tenía hasta antes del mediodía para sacar mis cosas del hostal, me iría en bus hasta Nasca. A todo esto. La señora del ceviche me invitó un platito de su estupendo manjar antes de irme. Me contó que ayer, después de que yo me fuera, regresó la chica que me había regalado los 10 soles, y que le había dicho que quiería ayudarme. No pasó mucho tiempo desde que empezaramos a hablar de ella cuando la chica apareció… Me dijo que ella me iba a pagar el alojamiento. Que me iba dar de comer. Que no me iba a faltar nada. Y así fue…
Y nos la pasamos todo el día y buena parte de la noche en el hostal…
Y en esa pequeña y calurosa habitación, ella me dió su amor…
Fue hermoso. Pero ni bien llegada la hora de despedirnos. Hablamos. Ella quería que me quedase casi un mes allí en Chala. Me decía que no sabía cómo explicarlo. Pero que me amaba y no quería que me vaya. Y yo le pedí que venga conmigo. Ella no quiso.
Al otro día cerca de las 09:30 hs. Nos volvimos a ver. Nos saludamos y me dijo: «¿A qué hora te vas?» Al mediodía, le contesté. «Suerte.» Gracias. Igualmente.
Luego, me puse a tocar algunas canciones en la calle. Llegada la hora de almorzar la señora del ceviche no volvió. Me tomé una sopa en el restorán de enfrente (anécdota aparte, el dueño de ese restorán me había invitado una sopa el día anterior, después de haberme visto vendiendo libros en la calle, y ese último día en Chala antes de irme, entré para despedirme de él y tomarme otra sopa. No me dejó pagarla. Además, me regaló media Inca Kola, un papel con su número de cel para que cuando llegué a Lima le cuente como me encuentro, deseándome buen viaje.)
A las 3 aprox. Llegué a Nasca. Me alojé en un hostal muy bello por solo 15 soles -eso sí, la habitación es compartida, tengo a un francés en la cama cucheta de al lado- tiene agua caliente, cocina, computadora con internet desde la cual estoy escribiendo. Y nada. Me he hecho amigo de dos argentinos. Me invitaron comida ¡Mate! y faso mientrás contemplabamos el atardecer: un perfecto redondo fugazmente anaranjado, que se ocultó tras las montañas. ¡Saludos!

7 de mayo. Desde hace tres días. En Pisco.
Solitario y ya. Con nuevas ganas de seguir.
Ayer por la noche. Luego de haber pagado el hostal. Pasé de tener 6 soles a 40. Tan sólo por tocar algunas canciones (a la gorra) en el boulevard. La gente quedó tan chocha -y yo también por supuesto- tanto que, una señora que trabaja por ahí ofreciendo su servicio telefónico me dijo: ¡Muy lindas tus canciones! Mañana te pones aquí de vuelta.
Así que… Hoy sale de nuevo ¡Music in the Pisco Buleverd! En instantes…

10 de mayo. Me alegro de informarles, queridos amigos y familiares, que me encuentro bien. Estoy en Chincha, Perú. Y lo más importante de todo, personalmente, es que compuse otra canción.
Tengo muchas ganas de compartirla. Luego subiré la letra con acordes en Mis Notas.
Por otra parte ayer hice mi debut tocando en un bar. Fue así. El dueño del bar me vio en una de las calles cerca del Buleverd tocando. Se me acercó cuando justo me estaba yendo a comer y a dormir. Tuvimos conversando. Me invitó a tomar una cerveza. Y para qué. Como sabemos después de un cerveza solo viene otra cerveza. Estuvimos chupando, conversando. Viendo como se llenó el lugar, cosa que no esperaba. Esperamos hasta que se vaya un poco de gente. Hice una lista con las canciones que integran mi repertorio. Él me dijo con cual empezar. Luego seguí tocando aunque la gente no prestaba mucha atención. Volví al hostal recién a las 05:00 hs. No hace mucho que me levanté. Que locura!
Ahora bien. De hace mucho que quería hacer esto. Aquí les dejo la lista con las canciones que, algunas más, otras menos, he aprendido:
1- Ángel para tu soledad_Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
2- Caña seca y un membrillo_Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
3- Dónde vamos_La Mancha de Rolando.
4- El fantasma_Árbol.
5- Ya lo sabemos_Árbol.
6- Llámame_Los Gardelitos. (generosidad de R. Rose Moon)
7- Runaway_Los Pericos.
8- Pupilas lejanas_Los Pericos.
9- Presente_Vox Dei.
10- Sin separarnos más_Vox Dei.
11- Libros sapienciales_Vox Dei. (Falta pulir)
12- Flaca_Andrés Calamaro.
13- La Colina de la Vida_León Gieco/Attaque 77.
14- El Che y los Rollingstons_Los Rancheros.
15- Mi historia entre tus dedos_Gianluca Grignani.
16- ¿Qué pides tú?_Alex Ubago.
17- Dime si no es amor_Alex Ubago.
18- Así fue_Juan Gabriel.
19- Ya nada volverá a ser como antes_El Canto del Loco.
20- El oso_Moris.
21- El amor es más fuerte_Tanguito Feroz.
22- Triste canción de amor_La Renga.
23- La balada del diablo y la muerte_La Renga. (Esta la sé más o menos)
24- Veneno_La Renga.
25- El cielo de mi desengaño_La Renga.
26- Ritmo y blues con armónica_Vox Dei. (Falta pulir)
27- Un poco de amor francés_Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. (Falta pulir)
28- Rayando el sol_Maná. (Falta pulir)
29- Celos de mi guitarra_José Luis Perales.
30- Y cómo es él_José Luis Perales.
Sin contar las mías y otras que por diferentes razones no pongo en esta lista.
¡Saludos! desde Chincha Alta.

11 de mayo. Dedicada con mucho cariño a R. Rose Moon.

Con Ro mi amor empieza

SOL MIm DO
Yo no sé porqué / con Ro mi amor empieza.
SOL DO LA
Solo sé que otra vez / de una Ro me enamoré.

SIm DO LA
¿Será que amo al revés? / Con Ro mi amor empieza.
SIm RE DO
¿Será que alguan vez / una Ro me ame?

ESTRIBILLO

SOL MIm DO RE
Y aún la recuerdo / mordiéndose los labios
SOL MIm DO RE
sentada junto al fuego / y entre dos guitarras
SOL MIm DO RE
que sonaban dulcemente / ahora tan amargas.
SOL MIm DO RE
En mi cama, hoy recuerdo / mordiéndome los labios:
SOL MIm DO RE
Con Ro mi amor empieza / Con Ro mi amor empieza (x2)

♪♫ (Interludio musical) Acordes: SOL-MIm-RE-DO-RE

SOL MIm DO RE
Y aún la recuerdo / fumándose un cigarro
SOL MIm DO RE
sitiéndose en el Cielo / entre dos almohadas.
SOL MIm DO RE
Oh, noche de invierno / ahora tan lejana.
SOL MIm DO RE
En mi cama, hoy recuerdo / fumándome un cigarro.

SOL MIm DO RE
Y aún la recuerdo / mordiéndose los labios
SOL MIm DO RE
sentada junto al fuego / y entre dos guitarras
SOL MIm DO RE
que sonaban dulcemente / ahora tan amargas.
SOL MIm DO RE
En mi cama, hoy recuerdo / mordiéndome los labios:
SOL MIm DO RE
Con Ro mi amor empieza / Con Ro mi amor empieza (x6)

19 de mayo. No todas son buenas noticias. Pero por suerte ando rodeado de buenas personas por doquier.
En Lima. La verdad la pasé muy mal: me engripé, me quedé sin un sol y hasta me empezó a doler el hombro izquierdo sin razón aparente. El segundo día en Lima transcurrió de la siguiente manera. Volaba en fiebre por momentos. Mas, cantar, me resultaba imposible: por un lado la gripe, por el otro, la municipalidad que no me dejaba laburar tranquilo en ningún lado.
Sentí una impotencia inmensa al no poder cambiar la situación. Recuerdo ese día haber desayunado por la mañana, con las únicas monedas que tenía, un vaso y medio de leche con quaker y dos panes: uno con palta, el otro con camote (especie de verdura parecida a la batata). Y a eso del mediodía preso de una profunda tristeza me quedé sentado, sin hacer nada, junto a mi guitarra. Y lo recuerdo. Con emoción. Nunca había sentido algo así. Una señora pasó y al verme me dio una caja, la cual contenía un sandwich de miga y un queque. Me quedé pensando agradecido en esa señora y cuando me puse a comer el sandwich, una lágrima de emoción se me atravesó en la garganta.
Luego me sentí mejor. Más tarde, me decidí a ir a cantar aunque no me dejase la ley y aunque nadie me diera ni un céntimo. Tocar solo por tocar, y entregarle al mundo todo lo que en mi interior llevaba, con mi voz y mi guitarra.
Pero ni bien llegué al lugar donde anoche había podido tocar sin que me molesten, había un ciego con un parlante pidiendo limosna mientras hablaba de la biblia. Me senté a escuchar junto a mi guitarra. Y unas señoras me dieron algo de plata por estar allí sentado sin hacer nada. 5 soles hice sin hacer nada, nada más que estar ahí enfermo, con una guitarra, sentado y escuchando las palabras de un anciano no vidente. Además me dieron también una gaseosa de medio litro y un paquete de galletitas. Me alejé de donde estaba para disponerme a comer. Y cuando terminé me dispuse a tocar. Primero lo hice sin poner la gorra. Mas, luego puse la gorra. Pero no duró mucho, porque vinieron a decir que no podía hacer eso. Entonces la retiré y seguí tocando. En resumen, al terminar el día llegué a tener 14 soles. Con los cuales conseguí un lugar donde dormir por 10 soles, el cual quedaba bastante alejado por cierto. Con el resto, entre al cyber para comunicarme con mi prima N. que vive allí. Ella recién había llegado de Paraná, donde había estado de visita el fin de semana. Arreglamos para vernos al día siguiente.
Llegado el miércoles, nos vimos con mi prima. Ella estaba preocupado por mi situación. Llegó con su novio. Me invitó a comer. Le conté de mis aventuras. Y antes de despedirnos, me dio algo dinero, además de ayudarme dándome información de cómo ir hasta Chankay, que era pues el lugar a donde quería irme. Y nos despedimos. Ella se fue volando, dado que iba llegar a tarde al trabajo. Y yo también, pero solo por las ganas de irme cuanto antes de Lima. Así que, casi se podría decir que le debo una de las grandes a N. B. M. (Gracias). Al llegar a Chankay, supuestamente me iba a encontrar con una amigo, pero este nunca se fue de Chincha. La próxima vez les sigo contando «qué pasó», pues, ahorita me encuentro muy cerca de Ecuador. Y con muy poco tiempo de uso cyberquinético.
¡Saludos!

Huacachina-Las Dunas- Ica.
Huacachina-Las Dunas- Ica.

20 de mayo. En Chankay me empecé a sentir mejor. Aunque sólo, como de costumbre. Estuve hablando por chat con un amigo viajero de Gualeguaychú, que conocí en La Paz, Bolivia. Me decía que se estaba yendo para Quito, capital de Ecuador (se encontraba en Manta). A todo esto me dieron unas ganas de estar allí. Le dije que suerte, que probablemente no nos veamos más. A lo que él me contestó: Nos vamos a encontrar. Dos almas así se encuentran. Entonces me vinieron unas ganas de ir a Ecuador cuanto antes.
Al día siguiente me fui al mediodía hasta Barranca, me quedé allí. Luego, al día siguiente, cerca de las 14 hs me encontraba en la ruta haciendo dedo. 15:30 hs una camioneta se frena y me dice que me lleva, con suerte, hasta Casma. El conductor de la camioneta era mecánico y se encontraba escoltando a tres camiones que llevaban gasolina. Desgraciadamente, uno de los camiones sufrió un problema electrónico, el cual nos impidió continuar. Me dejaron en la entrada de Huarmey. Ya se iba a hacer de noche así que me quedé a dormir en un hospedaje barato ubicado sobre la ruta. Ni bien salió el sol. Seguí la ruta. Me encontré con un camionero y su camión. Lo saludé y le pregunté a dónde iba. Dónde vas tú, me pregunta. Hacia el Norte le contesto. Pues yo te puedo llevar hasta Trujillo, me dijo. Por supuesto, me parece muy bien. Viajamos todo el día. Paramos al mediodía en no me acuerdo donde para almorzar. El me invitó. Luego continuamos. Y. Al final me dejó en un grifo ubicado en la entrada de Pascamayo, pasando Trujillo. Allí dormí esa noche. ¡Saludos!

21 de mayo. En Pascamayo dormí. Pero dormí en todos los sentidos de la palabra. Pues en ese grifo era un buen lugar para preguntar a camioneros que salían desde allí. Y no lo hice. Ni bien llegué pensé en comer y en cómo pasar la noche. El camionero antes de irse me dio 7 soles para que coma. Comí por 6 que fue lo más barato que conseguí un domingo por la noche en plena ruta. Luego, continué leyendo Las Aventuras del Gran Norte y otros relatos, de Jack London, libro de cuentos fascinante de unos de mis autores predilectos. Hasta que se me cansaron los ojos. El lugar donde me hallaba se encontraba amueblado con una mesa grande y varias sillas. Tenía baño. Pero no cama. Lo más cercano a un colchón era un pedazo de cartón bastante grande. Me tiré sobre él y me tapé con una cobija, la cual llevo conmigo por si las dudas. Y dormí, por la mañana desayuné Jack London. Hasta que me di plena cuenta de que todos los camioneros se habían ido. Tomé la siguiente decisión. Como siempre que no sabía que hacer. Comencé a utilizar mis piernas. Este viajero si que es raro, en vez de utilizar la cabeza, utiliza las piernas y se deja llevar por la ruta. Caminé hasta que no di más. Rendido, me tomé una moto-taxi hasta la ciudad de Pascamayo. Me pegué una ducha en un hostal. Desayuné unos pancitos hechos con aceitunas. Pregunté por la terminal. Y me fui a Chiclayo. Allí almorcé. Luego pregunté para ir a Lambayeque. Me tome una combi hasta allí. Me dejó en la avenida, la cual luego derivaba en la ruta. Aunque tuve que caminar bastante. Llegué a un lugar desierto. Donde la ruta se dividía. Para el Este se iba hacia Jael, ese no era mi destino. Entonces seguí sobre la otra. La cual decía: Piura. Estuve más o menos dos horas esperando hasta que un camión se detuvo. Me dijo que iba hacia Piura. Eran las 16:30 hs. A las 20:00 hs me dejó en el centro de Sullana. Pasando Piura. Me regaló un paquete de galletitas. Me busqué un hostal donde dormir. Dejé las cosas y me salí a comer y a tocar la guitarra en un boulevard. Hice unos soles. Al día siguiente me levanté temprano. Salí a tocar. Luego volví a buscar mis cosas y me fui en busca de la ruta perdida. Luego sigo… ¡Saludos!

Fuente: Red social facebook

Próxima entrega: “Ahorita me encuentro en Huaquillas”

(La Nota digital)