E. M. R.

En política hace mucho tiempo dominaba lo ideológico y por ello los políticos eran coherentes con su pensamiento a lo largo de su lucha, luego se abandonó lo ideológico y se tomó el camino del pragmatismo lo que significó que los políticos actuaban, no conforme sus principios ideológicos, sino que la circunstancia de cada caso eran las que determinaban incluso nuevos o antagónicos principios ideológicos, por ello observamos gente de izquierda que tomaba en su gobierno medidas liberales o estatistas que luego eran privatistas lo que movió a una confusión en detrimento de la cuestiones previas para elegir un candidato.

Pero en estos últimos tiempos la corrupción, o cuando menos la utilización del poder en beneficio propio, derrumbó lo ideológico e incluso lo pragmático y trajo un mayor contrasentido ya que ideólogos de izquierda se apropiaron en su beneficio de ingresos que podrían destinar a la solución de ingentes problemas de los carenciados o liberales con chapa de impolutos se transformaron en especuladores y utilizaron el Estado para beneficio de sus empresas.

Estos hechos, recuerdo en un principio, nos impresionaron e impactaron fuertemente pero a fuerza de ser sincero hoy en día no causan el mismo impacto es más aun pareciera que hemos naturalizado muchos de estos hechos llegando al extremo que los sospechados o involucrados, hace tiempo atrás, de hechos de corrupción o de utilización del Estado en beneficio propio hoy denuncian a quienes gobiernan con casi las mismas situaciones y estos que antes denunciaban hechos de esta naturaleza hoy están supuestamente involucrados en hechos parecidos.

Esta situación supera lo ideológico e incluso lo pragmático y pareciera que se trata de una lucha de quien denuncia más actos de corrupción cuando se es gobierno o cuando se está en la oposición.

Esto me ocurre cuando tal o cual funcionario son denunciados por haber designado a sus familiares en el Estado con sueldo de mucha significación y esto no reconoce color político sino que involucra a distintos tipos de pensamiento ideológico.

Podríamos citar muchos ejemplos en este sentido desde la denuncias a las Madres de Plaza de Mayo, hasta la gestión de los Kirchner, lo más impactante los bolsos de López; las imputaciones a De Vido, Lázaro Báez, D‘elía y muchos más que compromete la gestión Kirchnerista.

También en nuestra provincia investigan al Ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados Sergio Urribarry, o la investigación al Ex titular de la dirección provincial de vialidad Jorge Rodríguez ya en juicio oral y público, solo por citar algunos ejemplos que involucran a nuestra provincia al igual que la nación.

Pero con la misma rapidez han aparecido denuncias que involucran a la gestión de Macri e incluso al Presidente basta recordar el tema de la pretensión de condonar deudas al Correo Argentino ocurrida duran la gestión administrativa de la familia del Presidente.

La modificación mediante decreto de la ley de blanqueo para que se puedan acoger al mismo, familiares de integrantes del gobierno, acción por la cual el Juzgado a cargo de la tramitación de un amparo decidió desestimarlo.

Son numerosas las designaciones de familiares en el entorno del Gobierno e incluso la creación de cargos “novedosos” para justificar algunas contrataciones.

Una diputada de Cambiemos, Aida Ayala, en una causa por lavado de dinero se le decretó la prisión preventiva y sufrirá un pedido de desafuero al igual que De Vido.

Recientemente el Presidente indico a los Senadores nacionales que no voten la ley de congelamiento de tarifas y señalo que “no se dejen conducir por las locuras de Cristina Fernández”: hace locuras quien es loco; es lógico suponer que Macri trato de loca a la ex presidente lo cual no es aceptable en primer término porque le guste o no fue Presidente de los argentinos en dos periodos y en segundo término porque no resulta propio de un presidente tratar o inferir como loca a una mujer por el contenido machista de la expresión.

Pero la cuestión no es propia de los argentinos veamos el caso de Brasil el Presidente Temer accedió a la presidencia por el desplazamiento de la Presidente Rousseff, de quien era el Vice, por investigaciones de actos de corrupción sin embargo hace muy poco se conocieron grabaciones que también lo involucran a Temer con el Lava Jato a pesar de lo cual se pudo mantener en la presidencia.

Son numerosísimas las imputaciones delictuales que los políticos se hacen los unos a los otros solo detallo algunos como para comprender de que estoy hablando y son tantas que resulta imposible de contener en una columna como esta, pero lo triste es que entre las verdades y las mentiras ya no logramos comprender cuales son ciertas y cuales inventadas y sin dudas la demora en la resolución de la justicia mantiene este halo de dudas.

Pero lo más triste es que escuchamos tantas imputaciones que terminamos naturalizando estas actitudes y ya nada nos sorprende solo atinados a negarlas o acompañarlas según de qué lado de la grita estemos.

(La Nota digital)

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