Sin liderazgo claro, el Justicialismo expone sus internas mientras se redefine como oposición.
La ausencia de una figura que aglutine los distintos espacios genera dentro del peronismo un estado deliberativo. Ésto contribuye a explicitar las internas de una fuerza política que aún busca acomodarse a su nuevo rol de oposición. El exabrupto del senador Juan Cosso y las reuniones multilaterales que ha mantenido la intendenta de Paraná, Rosario Romero, son una muestra de cómo está el PJ. Original en Agencia APF.
El Justicialismo entrerriano votará en marzo sus nuevas autoridades provinciales y departamentales. Será la primera interna partidaria desde 2016. En el comicio se determinarán los nombres que ocuparán los lugares en la grilla de conducción. Y también el perfil de oposición que se plantará ante la administración de Rogelio Frigerio.
Mientras tanto, la fragmentación que generó la derrota en las elecciones nacionales y provinciales (locales también en algunos distritos) se hace notoria y, a falta de mea culpa, crecen las acusaciones entre los distintos espacios.
“Sigan tirando de la cuerda y el divorcio con la gente será irreconciliable”, posteó en su cuenta de X (antes Twitter), el senador por Villaguay, Juan Pablo Cosso. La publicación se registró horas después de que se conociera oficialmente que su par de Paraná, Hugo Maín, dimitía a su banca alegando razones de salud. Esto permitió que Claudia Silva, esposa del ex intendente de Paraná, Adán Bahl, ingrese al Senado.
Fuentes de la bancada del PJ confiaron a APFDigital que el posteo tenía relación con la renuncia de Maín y el ascenso de Silva.
La publicación fue reposteada por el presidente del bloque, el uruguayense Martín Oliva, y hasta por la cuenta oficial de Unión por la Patria Entre Ríos. También se sumó el ex senador de Colón, Mauricio Santa Cruz.
Cosso responde a la conducción política del intendente de Villaguay, Adrián Fuertes. Es, además, uno de los senadores peronistas que Juntos por Entre Ríos tiene en la mira como posibilidad cierta para apartar de la bancada y romper la ventaja que el peronismo tiene en el Senado: 9 a 8 por sobre el oficialismo.
La intendenta Romero, en tanto, hizo públicas varias reuniones que mantuvo esta semana con legisladores del PJ. El motivo público fue la agenda legislativa y, puntualmente, eventuales reformas a la ley orgánica de municipios. Pero hubo también otros temas sobre la mesa.
El primer encuentro fue con la presidenta de la bancada de diputados provinciales del PJ, Laura Stratta. Se concretó el miércoles por la tarde. La ex vice llevó a la intendenta paranaense el planteo de que el peronismo tiene que unificar personería para negociar con el Gobernador Frigerio. De lo contrario, si se plantan en forma sectorial, el mandatario construirá una relación radial con cada estamento. La disgregación del peronismo sería el negocio del año para el oficialismo. Algo de esto también habló Romero al día siguiente con Martín Oliva.
Stratta no tiene una tarea fácil para conducir la bancada. En su entorno marcan que Enrique Cresto no terminó de digerir que no fue presidente del bloque y que por eso mantiene una actitud personalista.
Como hechos que sostienen esta sospecha listan que no ha participado de las reuniones de bloque (recién se sumó en la última del año), que no concurrió a sesionar y que habló y negoció directamente con el presidente de la Cámara, Gustavo Hein, sus asuntos organizativos como legislador.
En el crestismo niegan que el ex intendente haya tenido intenciones de ocupar cargos en el bloque. Pero mantienen la apuesta para que Enrique Cresto sea el interlocutor que elija Frigerio para dialogar con el PJ.
Sin cuidar formas, Romero se mostró al jueves por la mañana con tres diputados provinciales del peronismo: Andrea Zoff; Stefanía Cora y José Kramer. Para disimular la eventual desautorización a Stratta que implicaría hablar con parte del bloque después de dialogar con la presidenta, en el Municipio apelaron a la justificación de que la Intendenta pretendía charlar con diputados de Paraná. Pero Kramer es diamantino.
En rigor, la reunión de Romero con los tres diputados tuvo otro fin: reconstruir los puentes con el sector de Adán Bahl. Zoff fue su mano derecha desde los años en el Senado. Kramer tuvo a cargo la campaña. La relación entre la actual mandataria y su antecesor está en un punto bajo. En el entorno de la Intendenta dejan trascender que la situación financiera del Municipio no era la que Bahl le había pintado a Romero. Esto habría traído serios inconvenientes para atender gastos corrientes, como el pago de sueldos y la continuidad de algunas obras menores.
El PJ tendrá un verano caliente. En enero tendrá que reconfigurarse para poder presentar las listas en febrero y votar en marzo.















