“Ma, no quiero comer más animales”

Informe sobre vegetarianismo en chic@s. O más bien, intento de informe, porque no existen datos duros sino unas tibias estadísticas.

a través de “Ma, no quiero comer más animales”: el desafío de médicos y padres con los chicos vegetarianos — Corrientes Conectada

Todo comienza más o menos así: “Che, ma, no quiero comer más carne”. Algunos lo decidieron a los 5 años, otros a los 8. Otros, pasados los 10 años o en plena adolescencia. ¿Es un efecto de los tiempos eco-friendly, o sea, por la mayor concientización del cuidado ambiental? ¿Y qué hacen los médicos frente a esto?

Antes de seguir, una aclaración. Los testimonios recabados vinieron de adultos que aceptaron el deseo del chique aunque ellos mismos no eran vegetarianos o veganos (es decir, el vegetarianismo más extremo, que además de carne no acepta lácteos o huevo).

Atajar pacientes

Patricia Jáuregui contó que “los pacientes llegan con esta inquietud. El problema es que muchos pediatras tratan de convencerlos de que no hagan estas dietas, lo que tiene un efecto contraproducente porque la gente simplemente se retira del consultorio”.

Según la médica, “es posible lograr una alimentación completa, bueno… no completa porque no tiene las proteínas de origen animal, pero sí equilibrada y saludable. Hay que trabajar mucho con la familia y mucho en la cocina para que la alimentación, sobre todo la vegana, sea adecuada a un niño que está creciendo”.

Sería un error plantear equivalencias para reemplazar comidas puntuales, coincidieron los expertos. Las variables en juego son muchas: la edad de la persona, su estado de salud, capacidad de absorción de nutrientes… El nutricionista, en cambio, diseñará un plan personalizado, con vegetales y frutas, legumbres con distintos tratamientos y grado de cocción, y huevos y lácteos (si la persona no es vegana).

La clave de una buena nutrición sin productos de origen animal -explicó Jáuregui- está tanto en el “qué” como en las combinaciones, que ayudan a la absorción de los nutrientes.

“Lo complicado es no caer en el vegetarianismo de pizza o pasta –dice el papá de Martina, la nena que sólo quiere comer pescado–. Al principio fue complicado porque cuando querés resolver rápido, tipo tirar una pechuga de pollo o churrasco en la plancha, no es un plan de comida para ella. Pero más o menos nos arreglamos con las hamburguesas de lentejas y en lugar de milanesa, compro filet. Y si hago asado, ponemos unas verduras en la parrilla”.

niño manzana

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