Declaraciones de Urribarri

R. G. Pereyra

“La normalización de relaciones entre Israel y el mundo árabe es también una oportunidad para la Argentina”, señaló el embajador.

El embajador argentino en Israel, Sergio Urribarri, habló en exclusiva con Ynet Español, en la primera entrevista que concede a un medio internacional. Los recientes acuerdos de paz y las posibilidades de desarrollo del comercio bilateral que se abre tanto para Israel como para la Argentina. La histórica relación de amistad entre ambos países y el puntapié relevante y fundamental de la visita del presidente argentino, Alberto Fernández, a Israel en enero pasado.

–¿Cómo fue su designación al frente de la Embajada argentina en Israel, teniendo en cuenta que es un hombre que viene de la política?

–Cuando el presidente Alberto Fernández me invitó a servir al país como embajador en el exterior había destinos en Europa y América latina, pero elegí como destino el Estado de Israel. Porque fui gobernador de Entre Ríos durante dos períodos y es conocido el vínculo intenso que tiene mi provincia con la comunidad judía, que en muchos aspectos ha sido fundacional. Nací y me crié en un pueblo que se llama Arroyo Barú, que está rodeado por colonias judías, y en mis gestiones como gobernador trabajamos con la comunidad judía y logramos cosas importantes. Una acción que me enorgullece en particular es el establecimiento por decreto en 2011 de la enseñanza obligatoria de la Shoá en todas las escuelas públicas y privadas de la provincia. Este conocimiento se sigue impartiendo y se convirtió en una política de Estado al servicio de la memoria.

Esos y otros factores influyeron en mi elección de este destino y por supuesto también el vínculo histórico, social y cultural profundo que une a ambos países y ambos pueblos. Lógicamente también pesó la importancia actual de Israel, que es un país muy próspero con una economía integrada al mundo y una gran vocación hacia el comercio exterior, destacado a nivel global en el campo de la tecnología. El Presidente nos planteó los ejes de nuestra misión, que involucran fortalecer la relación bilateral tanto en lo atinente al comercio exterior, como en lo vinculado con la cooperación en el campo de la tecnología y el conocimiento, en el que Israel tiene un desempeño destacado a nivel global.

–¿Cómo lo recibieron en Israel y cómo está la Argentina vista desde este país?

–Desde mi llegada mantuve contactos con numerosos interlocutores: funcionarios y dirigentes políticos, autoridades de universidades e institutos de investigación, intelectuales, científicos, empresarios, etcétera. En todos los casos la receptividad fue realmente excelente y estoy muy agradecido. En Israel la Argentina tiene muy buen nombre y existe una simpatía generalizada hacia nuestro país, tanto por la presencia de una enorme y muy destacada comunidad argentino-israelí, como por la amplia difusión de productos culturales argentinos.

Por otro lado, a nadie escapan los problemas que afronta el mundo en el plano económico, que se ven agravados por las consecuencias de la pandemia mundial. No obstante, hay un gran interés en fortalecer el comercio y en favorecer todo tipo de intercambios.

–Y, en ese marco, ¿cuáles son las áreas en las que ve más posibilidades de intercambio?

–El comercio, claramente, es una de esas áreas y es uno de los ejes de nuestra misión. La necesidad de nuestro país de superar la restricción externa requiere que demos un salto cuantitativo y cualitativo en el terreno de las exportaciones. En este campo creemos que existen grandes posibilidades. Otro ámbito importantísimo es el de la cooperación científica y tecnológica. Estamos trabajando para acercar a las autoridades de agricultura y de ciencia y tecnología. En el primer caso, sería muy valioso para ambos países cooperar en lo que refiere a riego en zonas semiáridas. En esto, Israel es una referencia clave, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) argentino tiene una importante trayectoria también. Lo mismo sucede en el campo de la tecnología satelital o la nanotecnología. Y, para articular la cooperación en estas materias, contamos con una ventaja: científicos argentinos que se desempeñan en distintas instituciones aquí en Israel, deseosos de ayudarnos. Mucho se especula también sobre cuánto tardará en recuperarse el turismo en los próximos años. Confío en que será más temprano que tarde y, cuando así sea, la Argentina debe usar la oportunidad para vincularse con el mundo de una manera original, que le permita mostrar todo su atractivo turístico.

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